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Wisthler

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Sobre Wisthler

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    Estudiante, musico, reposteria
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    Musica, libros, peliculas, politica

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Primer Personaje

  • Nombre
    Valthalas Sharpwind
  • División
    Cobre
  • Raza
    Alto elfo
  • Clase
    Picaro

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  1. Wisthler

    Historia de un -no- heroe

    Ciudad de Theramore, para muchos considerado un baluarte y una cuna para iniciar nuevas vidas, y para otros solo un lugar que esta al paso de algún viaje de continente a continente. Un fuerte temporal azotaba la ciudad forzando que se retrasen las próximas salidas de los navíos hacia el este. Debido a este suceso, las posadas estaban más concurridas que en situaciones normales, por comerciantes que ahora se veían anclados en el puerto de la ciudad costera hasta nuevo aviso. Durante la estadía de los varados, la comida caliente acompañadas de bebidas refrescantes estaban a la orden del día, mezcladas con charlas, chismes, historias, o lo que sea que podía escucharse en el gran barullo que no tardaría en montarse en dichos establecimientos. Entre las historias que se narraban en las mesas, las más populares eran aquellas sobre héroes recordados por sus pueblos, con sus hazañas siendo realzadas en las distintas versiones que se narraban. Cuando una historia conocida por muchos se hacía presente, surgían debates sobre cual versión era la verdadera. En medio de ese tranquilo y alegre ambiente, se hallaba una figura encapuchada disfrutando de un cigarrillo frente a su mesa, con su plato mostrando los restos de lo que parecía ser un estofado de carne, y una jarra de cerveza a medio tomar. Debajo de su capucha podían notarse un brillo algo opaco, de color azul, característicos en los ojos de un Quel'dorei. Con cabellos gris ceniza, que sobresalían de la capucha. Este simplemente observaba a la gente hablando de estos dichosos héroes de leyendas, y el simplemente negaba con la cabeza, suspirando leve y riendo ante lo que él consideraba algo ya completamente ridículo. Cuando las cosas en la taberna comenzaron a calmarse, la actitud del elfo fue más notoria, y no tardaría en llamar la atención de un par de las mesas cercanas, los ocupantes de esta mesa observaron al elfo un poco molestos creyendo que este simplemente se estaba burlando de ellos, algo que no sería muy raro viniendo de un Dorei. -Humano: “Eh tú! Cuál es el chiste, al menos cuéntalo en voz alta así todos podemos reírnos juntos” Sonriendo debajo de su capucha, mientras da otra calada a su cigarro, el elfo ladeó levemente la cabeza hacia un lado respondiendo -Elfo: “¿No estamos un poco grandes para los cuentitos de Héroes y guerreros de brillante armadura?” Preguntó el elfo mientras apagaba el cigarro aplastándolo contra su plato, dejando la colilla junto con los restos de comida. -Elfo: “¿Héroes... vamos, en serio? Tal cosa no existe, es solo algo que se da a cierta gente famosa para animar a la gente de los reinos ¿Ah claro... también dirán que es una forma de reconocer los méritos de ciertos individuos? Hah, patrañas... hay cientos que lograron más cosas que los héroes de los que ustedes hablan y simplemente son olvidados. Una simple.... Dijo antes de inclinarse levemente contra la mesa y alcanzar su bebida para darle otro trago y luego terminar agregando “... charada” El grupo de mesas cercanas se le quedaron viendo por un momento en silencio antes de estallar en risas casi sin control, quizá por el alcohol, o porque las palabras del elfo -realmente- fueron así de cómicas para ellos, pero el elfo solo decidió alzar la voz entre las risas, aun conservando una gran calma, y sonando aun bastante entretenido. -Elfo: "Solo piénsenlo de esta forma, todos ustedes aquí hacen o logran algo juntos... que solos habría sido imposible, pero justamente habiendo estado juntos fue la clave para ello. Algunos pueden aportar más que otros, pero al final de cuenta todos son importantes, y luego cuando está todo hecho casi todo el crédito va para uno solo” dijo mientras señala a uno de los reidores al azar, haciendo que ese momento de risas se vean acalladas por miradas de confusión. -Humano: "Eso sería una putada!” Exclamo uno de los presentes, a lo que el elfo contestó con un tono mucho más animado -Elfo:" Eso es lo que haces cuando nombras héroes. Un general es declarado héroe por “liderar” pero los que mueren en el frente en nada acaban siendo olvidados, o y si eres un veterano que logró sobrevivir y quieres tomar algo de tu merecido merito por jugarte el cuello en el campo de batalla... obviamente serás mal visto, tildado como un aprovechado, o alguien que quiere colgarse de la fama de los demás! Un héroe solo sirve para alimentar la fantasía de una masa que se entristece con su día a día, pero tiene allí a lo lejos y a la vez tan cerca... algo o alguien que podrían llegar a convertirse... Pffft... estupideces.” Tras esas palabras, el elfo se levantó de la silla para rodear la mesa y sentarse en otra desocupada, que se encontraba en el lado opuesto de la mesa que él estaba ocupando, acercándolo más al grupo que ahora tenían su atención sobre él. -Elfo: "Si tanto les gustan las historias, déjenme contarles una de las que quizá ustedes no estén acostumbrados a escuchar, no es sobre santos ni sobre héroes, todo lo contrario, es sobre alguien que no es un héroe, pero que hace lo que debe hacerse, no por fama ni por gloria, simplemente... bueno, porque alguien tiene que hacerlo.” Luego procede a reclinarse en su silla y mirar a uno de los camareros “Voy a necesitar un café por aquí” pide mientras alza la mano sonriendo leve. -Elfo: "Esta es la historia de alguien a quien no le faltó nada durante su juventud, pero al mismo tiempo le faltó una de las cosas más importantes que todos aquí tenemos, elección. Ya desde pequeño, su padre lo había encaminado a ser una herramienta para su patria, Quel'thalas. Un objeto con un fin ya fijado, al cual no podía objetar. Debía crecer para volverse un arma más que una persona, un arma al servicio de su pueblo al igual que lo fue su padre.” “Para poder lograr ello, el padre de este tipo... decidió entrenarlo desde muy temprana edad en el uso de varios tipos de armas, bajo un régimen muy estricto y riguroso. Aunque a medida que las habilidades del chico eran pulidas y mejoradas, la relación con el padre empeoraba, llegando a un punto tal en que prácticamente no soportaban verse, yendo tan lejos como queriendo literalmente acabar con su vida.” “Ese punto en la relación de ambos, fue claro cuando durante en un combate de entrenamiento, en el que el chico practicando con mazas pequeñas...” Aquí el elfo se detiene un segundo y chasquea la lengua antes de agregar -Elfo: “Hay una cosa que también debería agregar sobre esos entrenamientos, el padre era un total hijo de puta, desde el vamos trataba al chico como si se tratase de un guerrero veterano, si acababa lastimándolo... pues lastima, se trataban las heridas y luego tan pronto como se recuperaba los entrenamientos volviera como si nada... en fin, volviendo a la historia.” “Durante uno de estos entrenamientos, el chico sorpresivamente logro desarmar a su golpe mediante un certero golpe a su muñeca, acabando por romperla... y no se detuvo ahí eh, siguió atacando con una tremenda ira ciega... pero bueno, su padre no dejaba de ser un veterano en combate, y con su mano libre logro reducirlo y luego -cordialmente calmarlo- “ A lo que él acababa de contar ese fragmento de la historia, una camarera se acercó a él dejando una taza de café sobre la mesa. Dándole un ligero cabeceo a la empleada como agradecimiento, el joven muchacho alcanzo el café entre sus manos y lo soplo levemente antes de darle un ligero sorbo, asintiendo para sí mismo. Tal calma y silencio por parte del elfo obviamente comenzó a inquietar a los presentes -Humano: “¿¡Y, anda que ya lograste tenernos a todos aquí escuchando tu historia hombre, por lo menos dígnate a terminarla antes de que acabe la estación, ¿no?! Exclamó uno de los que estaban a la espera de que la historia continúe con su historia, a lo que el elfo simplemente gruñe un poco antes de responder -Elfo: “Ya nadie puede disfrutar de un café tranquilo... en fin, en que estábamos? Ah sí... Entonces. El chico creció con un gran resentimiento a su padre, y también ese resentimiento se expandió a aquellos que eran cercanos a la familia, ya que se tragaban las patrañas sobre tradición y deber que caían sobre la familia, tonterías de ese estilo. Para empeorar las cosas, el chico era bastante vocal a la hora de mostrar su disgusto al no poder elegir, y ante los ojos de ellos, él estaba equivocado y su padre en lo correcto. Las malas voces se expandieron y el chico acabo siendo una especie de bicho raro entre los suyos. “ “Así que resentía no solamente a su padre, sino también a otros elfos también, oh... creo que resentir no es la palabra correcta... ya a ese punto la palabra era odio, pero... las cosas simplemente continuaron igual, tal y como dije en un comienzo, a este chico le habían robado su posibilidad de elegir, y ese fue el punto en que eso quedo claro para él. Estaba atrapado en una vida que solo era un camino largo con muros a los lados, sin chances de salir de él. Esa era su vida, o por lo menos era lo que el chico creía ya que las cosas estaban por cambiar, bueno... claro un par de décadas más tarde heheh.” Narra antes de tomar otro descanso para tomar otro sorbo de su café comentando un poco sobre este “Hmh ¿saben? Es difícil conseguir un buen café, por lo general el mejor que puede encontrarse esta por el norte de los reinos del este... el resto solo ac-” -Humano: “¡QUE NO TE DESVIES Y CUENTA EH! -Elfo: “Cago en diez... BUENO YA... saltamos a unos 19 años después. El chico a punto de cumplir sus 30 años, aun un total crio entre los suyos, y aun así su tan amado y comprensivo padre logro mover hilos para que lo acepten en el ejército. Pasándola como todo nuevo recluta la pasa, tratando de ganarse el derecho a piso entre sus pares y también el respeto de estos a base de méritos y demás... aunque también no olvidemos eso que dije sobre las malas voces, porque dichas malas voces también lograron llegar entre algunos miembros de las filas... y bueno, algún que otro murmullo había con respecto al chico. “ “En sus primeros años, tuvo algunos problemas para acatar órdenes. No tanto por rebeldía, sino por torpeza e inexperiencia. Si bien él era alguien que había sido entrenado por su padre, siempre estuvo solo. Y en ese nuevo ámbito, le estaban imponiendo el trabajar junto a otros para lograr una meta en común. Aun así, con el pasar del tiempo, se las arreglaría un poco para poder cooperar de manera aceptable con aquellos en su unidad.” “Aunque... eso no duraría mucho. Pronto llegaría un evento histórico que todos conocemos bien, algunos incluso pasaron parte de su vida durante dicho evento, otros quizá son demasiado jóvenes. La segunda guerra.” El elfo haría una breve pausa para observar a los presentes y darle otro sorbo a su café -Elfo: “La participación de este chico ahí fue muy breve, pero a la vez vital con lo que pasaría con el resto de su vida. Si bien Quel'thalas fue una pieza clave de la alianza para poder hacerle frente a la horda, la verdad es que fueron algo conservadores por decirlo de una forma, a la hora de “poner el cuerpo” en la batalla. El alto tenía entre sus filas más reservas que la cantidad de fuerzas que iban al frente, y eran meticulosos a la hora de poner a sus tropas en el frente junto con los Humanos y Enanos. Y que los orcos lograran avanzar sobre Trabalomas era un factor importante que ayudaba a que esa actitud se haga presente... aun así también tenían su lado bueno. Muchas veces lograban ver cosas que sus aliados no lograban. “ “Como, por ejemplo, el alto mando tenía sospechas sobre una de las naciones pertenecientes a la Alianza, Alterac. Les parecía extraño que con tanta actividad orca no muy lejos de sus tierras, los reportes que llegaban a Lordaeron no fueran realmente tan... caóticos por así decirlo. Al no tener ninguna evidencia ni nada como para llegar a una conclusión precipitada, decidieron enviar algunas pequeñas escuadras a las cercanías de alterac, con el fin de saber que estaba pasando allí. Y ahí fue cuando todo se iría a la mierda…” Con la taza de café ya vacía, el joven elfo se reclina contra el respaldo de su silla suspirando mientras mira a la camarera y alza la mano, señalando dicha taza, dejándole saber que le gustaría otra orden más de café. Luego vuelve su vista a los oyentes y se disponía continuar. -Elfo: "Entonces, este chico entonces acabaría formando parte de una de estas pequeñas escuadras de exploradores, si bien aún su trabajo en equipo no era optimo, los superiores quizá confiaban que el grupo necesitaba algo de “musculo” por así decirlo, en caso de que las cosas se pongan agitadas.” Acto seguido el elfo ríe un poco y niega para sí mismo antes de agregar -Elfo“ Ohh pero créanme que ellos no vieron venir lo que iba a pasarle al grupo allí... Y aquí va.” “El viaje desde Quel'thalas hasta la región central de Lordaeron no fue problemática, la región aún era bastante pacífica y la guerra no se había extendido hasta ese lugar, lógicamente la escuadra llegó hasta la región de alterac, en donde no perdieron el tiempo en montar un pequeño campamento en una zona alejada a las ocupadas por alterac, y asi poder explorar la zona y conseguir un reporte propio de los Quel'dorei. Esos planes se verían interrumpidos apenas un par de días después de llegar. “ “El grupo decidió mover dicho campamento a un área más cercana a la base de las montañas, para pasar el siguiente par de días peinando el pasaje junto al rio que nace del lago Darrowmere y se extiende hacia el sur hasta trabalomas y eventualmente desemboca en el océano. Por lo menos esa era la idea... pero, ya la primera tarde en que decidieron peinar dicha área encontraron lo que buscaban, o mejor dicho, fueron encontrados. La horda se les vino encima, estaban por todos lados y eran incontables. Era como si toda la horda se les hubiese venido encima. Acabando con la vida de algunos de los miembros de la escuadra en el acto, y capturando a los otros que tuvieron la -suerte- de quedar con vida. Mientras eran prisioneros, pueden imaginarse lo sucedido... interrogatorios, torturas, incluso usarlos como entretenimiento forzándolos a pelear contra algunos de sus guerreros en duelos a mano limpia, solo para volver a ser arrojados en sus jaulas si sobrevivían.” “Para su suerte, el chico no paso demasiado tiempo allí siendo testigo de cómo más prisioneros llegaban, eran torturados, ejecutados, o elegidos para ser usados como juguetes como él. Todo eso llego a su fin cuando al parecer el avance de la horda se vio interrumpido, y los papeles de invirtieron, con la alianza contraatacando y recuperando el terreno perdido, comenzando a sembrar pánico entre las tropas, forzándolos a una retirada tras otra. En medio de la conmoción y las retiradas, la discordia entre la horda comenzó a gestarse, la deserción no tardo en hacerse presente. Un dato curioso es que la mayoría de los grupos de desertores eran liderados por Goblins, al parecer ellos se aprovechaban para manipular a los guerreros desmotivados para largarse del frente y salvar sus vidas...” “¿Ahora todos se preguntarán, que tiene que ver todo esto con el chico? Pues lo que paso fue curioso, uno de esos grupos de desertores obviamente guiados por un goblin tuvo como idea llevarse a algunos prisioneros para poder luego venderlos en un negocio montados por sus primos o lo que sea... el punto es que ellos sabían cómo sacar un muy buen dinero a cambio de los prisioneros, y así no solo escapar de la guerra y salvarse el cuello, sino que también tener los fondos para poder arrancar una nueva vida. “ “Fue breve y horrenda, pero esa fue la participación de este chico en la segunda guerra. No fue un héroe ni nada cercano, pero apenas estamos empezando, no se preocupen, las cosas alocadas ya vendrán, no se preocupen.” “En realidad, aquí es cuando las cosas en realidad comienzan a moverse, y es cuando este chico comienza a forjarse un nombre por sí mismo entre los bajos mundos y también entre algunas figuras respetadas por todos. Alguien que hasta el día de hoy es impulsado por su voluntad no por verdaderas metas... Excepto la misma búsqueda por una meta, alguna razón para estar en el mundo. Ya saben, algo que deje de volverlo alguien que solo existe por existir. “ “Van a escuchar cosas que quizá sean cuestionables, que no entiendan el porqué, pero al final de cuentas todo se resume en el simple argumento de “hizo lo que debía hacerse” Ante las palabras del elfo, los presentes simplemente se miraron entre sí y uno de ellos comento -Humano: "Suena como a algún tipo de forajido, ¿no?” Ante tal comentario el elfo ríe un poco y responde de forma amigable -Elfo: "Es cuestión de Perspectiva honestamente, alguno de ustedes habrá creído a los altos Nobles de los reinos como criminales a la hora de aprovecharse de los que tienen debajo de ellos.” “Ahora silencio y escuchen. Que la historia pasa a llevarnos al sur de los reinos del este, a la Vega de Tuercespina, en donde los desertores de la hora decidieron escapar y librarse de los prisioneros allí ¿Como? Pues vendiéndolos claro. En ese tiempo cerca de bahía había un circulo de arenas y combates clandestinos que formaban parte de una feria goblin en donde los bajos mundos se la pasaban despilfarrando dinero. Las batallas eran de uno contra uno... No tardaría mucho hasta que le llamaran a él para pelear, acomodándolo contra otro de los prisioneros que habían llegado con él, un humano de piel morena, y una buena complexión física, claramente había pasado menos tiempo que él como prisionero. El combate era a muerte, y las opciones que ambos tenían eran cooperar y acabar con su adversario, o rebelarse y que la seguridad del espectáculo acabase con ambos y simplemente se muevan al siguiente combate. Entonces... tenemos a nuestro chico, prácticamente un crio entre los elfos, lejos de su tierra, seguramente dado por muerto, obligado a ir por un camino que quizás el no habría elegido por su cuenta, o si ¿quién sabe? Señalado como un bicho raro por sus pares, y ahora se encontraba completamente solo... ¿qué le quedaba por hacer?” El elfo ríe un poco y luego añade “Pues les diré que. Sobrevivir. Esto que escucharan ahora es una anécdota que hasta el día de hoy se cuenta en las tabernas de los puertos libres. El combate dio comienzo y ambos fueron entregados una vieja espada corta que apenas podía rebanar a alguien, creo que, por el estado de esas espadas, matarías a alguien por la infección por oxido que le dejarías en la herida a la víctima... El humano se veía determinado, con un gran fuego en sus ojos. Estaba completamente decidido a acabar con la vida de ese chico de ser necesario para salir vivo de ahí... por otro lado el Quel'dorei parecía estar perdido en su mundo, la cabeza gacha, como si no tuviese ya ganas de vivir, y obviamente, el humano aprovechando la situación decide cargar contra el Dorei para intentar terminar con el combate rápidamente con un estoque al pecho. En ese momento, si se le hubiese metido el peor de los demonios dentro de su cuerpo, el chico respondió desviando la estocada con un rápido golpe de su espada, y mientras de él se escuchaba un grito gutural como si en ese movimiento estuviese poniendo su alma entera, contraatacó propinándole un salvaje cabezazo directo en la nariz al humano, dejándolo completamente aturdido. Finalmente, el elfo dio fin al combate golpeándolo al humano con su espada, casi usándola como una maza, contra la cabeza de su adversario. Logrando enterrar la hoja entera en su cráneo, prácticamente dividendo la cabeza del humano en dos, cubriendo de rojo todo a su alrededor. “ “El público guardo silencio por un rato, y ese silencio fue compartido con el del elfo. Ya de la misma forma repentina que esa brutalidad y salvajismo habían invadido a ese elfo, termino por irse, regresando a esa actitud silenciosa y cabizbajo. Y así, envuelto en las ovaciones de la los presentes, el elfo fue escoltado nuevamente a donde pasaría el siguiente año. En las cercanías de esa feria había lo que parecía ser un campamento improvisado, montado también por los mismos goblins que organizaban dicha arena de batallas. Para poder describirlo de la mejor y más breve manera posible... ¿alguno vio alguna vez lo que se conoce como “Sentencia”? Pues así... pero más burdo. A pesar de seguir siendo otra clase distinta de prisionero, no estaba de más decir que la situación del chico había mejorado bastante a la que estaba pasando como prisionero de la Horda. Por lo menos aquí le alimentaban mejor y tenía la chance de dormir en una cama y bajo techo. ¿Y cuál era el trato a cambio por dichas “comodidades”? Fácil, luchar y sobrevivir, combate a combate volviéndose cada vez más hábil y experimentado en combates cara a cara, así como también volviéndose más frio a la hora de tener que tomar la vida de otra persona. Si no fuese por el hecho de que él estaba siendo explotado, podría hasta decirse que las cosas iban bien para él, pero no, aun no era el momento indicado para decir exactamente eso, aunque no tardaría en llegar.” “Casi un año después de su llegada a tuercespina, las habilidades del chico llamaron la atención de un Joven y ambicioso goblin, jefe de un pequeño cartel que poco a poco se estaba expandiendo y ganando las chances de ser una fuerza respetada en los bajos mundos, y justamente como forma de acoplarse a dicha expansión, el goblin se encontraba en busca de más personal para actuar bajo sus órdenes. Ya saben, gente que se encargue de ensuciarse las manos, quien podía ser mejor para ensuciarse las manos como el chico que le abrió la cabeza a un humano con una espada oxidada y maltrecha ¿no? El punto es que ese goblin vio potencial en el chico, alguien que podría hacerle lograr cosas grandes, alguien que se haría un gran renombre en los bajos mundos, haciéndose respetar y temer por igual. Y tener a alguien así junto a ti, es algo que muy pocos pueden rechazar. Ahora hay un detalle sobre la gente que los goblin compran. Básicamente son tratados como mierda, esclavos, no hay como adornarlo, y si bien. Pero siempre se les olvida del detalle de que haciendo eso, su compra no dura... escaba escapando, o muriéndose por el estado en el que vive, cosas de ese estilo. Este goblin, en particular, era listo... sabía que a la larga comprar gente y darle un trato decente a la larga le salvaría dinero más si él mismo ponía a esa misma gente a generar un ingreso para él ¿Entienden? Simple concepto, cuida lo que tienes y va a durarte.” “... pero, en fin, volviendo a la historia, el plan de este goblin con el chico, era que trabaje para él. Que deje de ser un espectáculo para una masa de idiotas que les gustaba despilfarrar dinero en apuestas, y convertirlo en un profesional de los trabajos sucios del bajo mundo. El chico se llevaría una comisión por los trabajos hechos, mientras que la mayoría de la ganancia iría para el goblin como pago por otorgarle un lugar donde quedar, alimentos y “suministros de trabajo” Una oferta MUY buena, a la cual el chico no pudo rechazar. Era otra oportunidad de pasar a una situación incluso mejor a la que él estaba en ese momento, y de tener algo más de libertad. Sin mencionar la chance de poder tener algo de dinero propio.” “Habiendo aceptado el trato el goblin se presentó con el nombre de “Gudwritz” y este, en el camino que recorrieron desde el circo hasta el lugar donde el chico estaría quedando, mostró su gran carisma y arte en el uso de la palabra, sin necesidad alguna de torcer la verdad o directamente mentirle al muchacho. Este simplemente contó sus planes y sus ambiciones, de un imperio comercial libre. Imperio el cual le chico, junto con otros compañeros, lograrían construir con las habilidades que ellos contaban en ese momento, y las que forjarían en un futuro, y ese imperio comenzaría con un gremio de mercenarios, uno oficial y bien estructurado, con sus propias reglas, etc.…” “Gudwritz siempre dejo en claro al chico de que él era el jefe, y lo que él decía debía acatarse o de lo contrario lo dejaría solo a su suerte, sin dinero, suministros, armas, nada. Estaría solo a merced de todos los bajos mundos, dejando nuevamente la clara imagen de que aceptar su oferta fue la mejor opción” El joven elfo luego de un rato se reclinó en su silla y ladeo la cabeza a los presentes que lo observaban con distintas expresiones, algunos pensativos, otros simplemente atentos, otros algo asqueados ante la situacion que el goblin planteaba en la historia. -Elfo: “¿Suena malvado, ¿no? Pues, en parte puede que, si lo sea, pero eso es una forma muy inteligente de cómo poner a personas de tu lado. Dejas en ver que toda la ventaja esta de su lado, y dejas que su propia cabeza los coma por dentro” Dice el elfo mientras se da un par de toques en la cien con uno de sus dedos índices mientras muestra una leve sonrisa maliciosa. -Elfo: "Bueno retomemos.” “Gudwritz trajo al chico a una casa de las que poseía en las partes bajas de Bahía del Botín, allí ya se estaban alojando un grupo de personas que Gudwritz había conseguido con emplearlos de la misma forma que emplearía al chico. En resumen, un par de humanos quienes acabarían siendo sus compañeros, él estaría compartiendo cuartos con un tipo llamado Evans, un grandulón bastante agradable con una fascinación por la ingeniería. Y Lucia, una ladronzuela que se metió en líos y acabo siendo “rescatada” por el galante goblin. Pronto también, al chico se le presentaría otra persona, uno de los guardaespaldas personales de Gudwritz, un humano tambien, con una complexión bastante corpulenta y atlética, con el cuerpo lleno de marcas y cicatrices, y con una mirada de MUY pocos amigos... un tipo conocido como Lars.” “Gudwritz había dado la tarea a Lars de vigilar el trabajo de sus nuevos empleados, y también de entrenarlos, mostrándoles distintos gajes del oficio, trucos que el sabia gracias a sus años de experiencia en los bajos mundos. Y eso hizo, teniendo un empeño especial con el chico, ya que a diferencia de Evans y Lucia, el Elfo jamás había estado por esos lares ni sabia moverse en el ambiente en el que estaba metiéndose” “Durante los siguientes años, nada realmente a destacar. Trabajos fueron asignados al grupo, por lo general bastante simples, casi siempre encargándose de acabar con basuras del bajo mundo, traficantes de drogas, armas o personas, asesinos. Gente con la que ninguno de ustedes se querría juntar, eso es seguro. Y por supuesto, gente que los dichosos héroes de Azeroth no logran ver actuando, ya que estos se encuentran muy por debajo de ellos, ya que quizá no son de “tanta importancia” a la hora de representar una amenaza... pero la verdad es que esas basuritas del bajo mundo pueden llegar a causar muchísimo daño a la larga, solo que nadie tiene el coraje de meter los pies en el lodo, y ver lo que hay en los rincones oscuros de la sociedad. Y ahí es cuando entramos nosotros, los mercenarios y cazarrecompensas, somos parte de ese mundo, podría decirse que hacemos el trabajo de control de plagas. Limpiamos el mundo de basuras de ese estilo, y eso, es lo que el chico comenzó a hacer bajo las órdenes del goblin. El bajo mundo solo se mete con el bajo mundo, y cuando el bajo mundo se mete con los del mundo que hay arriba, es porque algo está pasando y no va exactamente bien.” El elfo entonces tomo aire y suspiró, masajeándose los ojos -Elfo: “Hmph... podemos tomarnos 5 minutos?” Preguntó mientras se levantaba de su asiento y se estiraba un poco “Necesito estirar un poco las piernas” Humano: “Oh por favor, tienes que estar bromeando...” comentó uno de los hombres alli presentes en la posada mientras negaba y llevaba una mano a su cara. “Crees que llegaremos al final de esta historia para antes de que nos gane el padre tiempo?” Elfo: “¿Mierda, siempre eres tan dramático? Solo dije 5 minutos, no 50 años. Quiero verte a ti narrando una historia así de larga sin tener que tomarte un descanso” “Uff... bien, pero me deben un trago por esto... Tal y como dije anteriormente, pasaron un par de años allí desde que el chico se unió a la organización de Gudwritz, la cual fue creciendo poco a poco y alargando su personal, aun con las caras nuevas, el chico junto con Evans y Lucia seguían siendo de los mejores candidatos a realizar trabajos., con el trio complementándose entre sí. EL chico siendo una esponja viva de conocimiento y habilidades, aprendiendo un poco de todo y de todos, y aplicándolo a su propio modo. Lucia siendo más sutil, encargándose de tender emboscadas y realizar inteligencia para el grupo. Y Evans, con su fuerza y también sus conocimientos en ingeniería logra presentarse como una mole que siempre trae un haz bajo la manga.” “Parecía que no importaba lo que les lanzaran encima, siempre salían de los problemas en una pieza, junto con ellos el chico parecía haber encontrado a sus primeros amigos, no le miraban como un bicho raro, le miraban como un igual. La única cosa que el buscaba del resto de su gente en el norte, si las cosas hubiesen sido distintas incluso habría buscado una forma de regresar y no habría habido un distanciamiento tal y como el que el que se había formado, al punto que cuando llegaron los rumores de la caída de los del norte, incluyendo al Alto Reino, el chico ni se mosqueó. Ni siquiera la idea de haber quedado realmente solo parecía afectarle, sus pares eran aquellos que ahora estaban junto a él, no los que le habían rechazado y mirado por encima del hombro en un pasado...” “Lamentablemente lo que ninguno sabia, era que alguien que estaba muy cerca de ellos estaba planeando hacer una movida por su cuenta, y para poder realizarla sin problemas debían quitarse del medio a él trio y al visionario de piel verde.”. “Una mañana, Gudwritz trajo a los muchachos un trabajo que estaba situado en las cercanías del bosque del ocaso. El trabajo era de un contacto de Lars, jefe de un cartel que se había enterado que alguien de su competencia estaba contrabandeando armas, y uno de sus alijos se encontraba en una cueva al sur de los oscuros bosques, los traficantes estarían bien equipados y naturalmente armados hasta los dientes, varios grupos incluyendo al del chico, liderados por Lars se ocuparían de tirar abajo toda esa operación, de tener éxito podrían recibir más trabajos de dicho contacto, algo importante en el negocio.” “Pues bueno, se puso en marcha. Un grupo de 12 personas, incluyendo al trio y a Lars, quien les lideraba, emprendieron viaje al bosque del ocaso, y tras unos días de viaje, naturalmente llegamos allí” Rápidamente el elfo es interrumpido por uno de los hombres “¿Llegamos?” El elfo parpadeo y sonrió mientras asentía con la cabeza “Haha, sí, yo formaba parte de ese grupo, aunque, no se emocionen. No hice mucho, pero si, es como conocí a este chico del que les hablo tuve charlas con él y todo. -Elfo: “Como sea, una vez allí, Lars dividió a los grupos, a mí y a otros cuantos más para vigilar la zona ya sea de patrullas de los traficantes y aun más importante, miembros de la guardia nocturna que pudieran meterse en nuestro camino, que la alianza se metiera en medio del fuego cruzado seria extremadamente peligroso para nosotros. No porque no pudiésemos lidiar con ellos, pero principalmente porque lograríamos que ellos pongan su atención en las futuras operaciones que pueda ver en el futuro, ya que obviamente ninguno de los dos bandos allí estaba realmente haciendo algo legal, jején...” “Entonces a lo que iba es que la idea de la operación, era de rodear y encerrar a todos los traficantes, acabar con ellos y bueno, destruir su mercadería... o por lo menos parte de ella, ya que algunas de esas armas nos vendrían bien a nosotros, peeero... de repente, en medio del silencio de ese bosque...” El elfo da una fuerte palmada a una de las mesas haciendo que todos los presentes que le escuchaban con atención salten del susto -Elfo: “¡Un estruendo hizo eco en los bosques, y muchos más le siguieron a este! Entre la oscuridad podían verse las luces de los fogonazos de los mosquetes y pistolas disparándose. Cuando me acerqué para entrar en la acción, me di cuenta que no eran nuestros muchachos los que estaban rodeando a los traficantes... sino que la cosa era al revés, pero la gran pregunta era ¿cómo carajo había logrado emboscarnos? Pues la respuesta estaba frente a mis ojos.” “Entre los traficantes que rodeaban a mis compañeros, o, mejor dicho, nuestros ya que no era el único testigo ni el único que había sido lo suficientemente inteligente como para poder darse cuenta que esa era una pelea que no podíamos ganar... se hallaba una figura familiar, para todos nosotros... Lars... la rata nos había traicionado. Él estaba con los traficantes, trabajando a espaldas del jefe, y justamente se llevó a sus mejores hombres para enviarlos al matadero y así finalmente arruinarlo...” “Y sin poder hacer nada para detenerlos, todos fueron aniquilados... o por lo menos eso parecía. Cuando Lars y sus hombres se marcharon, revise la zona chequeando los cuerpos... y vaya que maldita sorpresa cuando me di cuenta que el chico estaba vivo. Le habían disparado cerca de uno de sus pulmones, aunque por suerte parece que quien le disparó fue el mismo Lars, ya que la bala que impactó en el cuerpo del chico era una redonda, te baja calidad, por lo general era lo que contábamos en el gremio. Al parecer, en su acto de hacerse pasar por uno de los nuestros, también llevaba un equipo acorde a lo que Gudwritz nos otorgaba.” “Volviendo al chico, este apenas podía moverse sin sentir dolor, cuando estaba por ayudarlo a levantarse pude escuchar algunos gritos y galopes a lo lejos. La guardia nocturna estaba acercándose, deje al chico instruyéndole que se haga el muerto y me oculté. La guardia, una vez allí, revisó el lugar, y luego de varios minutos partieron, seguramente en busca de una carreta para llevarse los cuerpos, y dejando atrás a solo un par de guardias patrullando la zona.” “Con la situación un poco más cómoda para actuar, me escabullí y volví a donde estaba el chico, eludiendo las patrullas, y finalmente me lo cargué sobre mis hombros para llevármelo de allí, moviéndonos lentamente hasta las cercanías de un puente donde parecía ser al oeste de los bosques. Allí pude improvisar algo para tratar el disparo, limpiando un poco la herida y luego cubriéndola con vendajes impregnados de una mezcla de hierbas que actúan como un calmante que entran en la herida una vez las vendas se humedecen con la sangre fresca, haciendo que el ungüento logre alcanzar el área del dolor y calmarlo.” “Luego de eso nos dirigimos a los páramos de poniente y nos ocultamos en unas viejas caballerizas abandonadas hasta que el chico tenía las suficientes fuerzas para poder moverse por su cuenta, allí decidimos que lo mejor sería mantener un perfil bajo por un tiempo. Dejar que Lars y sus hombres crean que habíamos muerto y ver como se desenvolvían las cosas... y viejo... como se desenvolvieron...” “Pero... hasta que vimos esto, decidimos tomar nuestros propios rumbos, actuando como mercenarios en solitario usando nombres falsos y tratando de mostrarnos en público lo menos posible.” “Mientras tanto, Lars y su organización creció, aplastando y absorbiendo a la de Gudwritz, de quien nunca más se supo nada. En ese par de años que siguieron, flotas piratas mostrando armamento y munición de alta calidad comenzaron a circular por los puertos libres. Enfrentamientos de forma más abierta a los navíos de Kul'tiras se volvieron más comunes, hasta incluso algunas tripulaciones eran tan temerarias como para atacar fuertes costeros de la nación Humana. Las cosas se estaban saliendo bastante de control, el bajo mundo se estaba agitando cada vez más y parecían estar buscando arrancar una guerra contra una alianza que se encontraba desorganizada y concentrada en otros asuntos.” “Como les dije antes, cuando el bajo mundo se mete con el mundo de arriba, es porque las cosas no van bien ¿y porque digo que no va bien si pasa eso, digo... eso significa que la fuerza de los bajos mundos es mucho mayor y podrían hacerle frente a las naciones legales y civilizadas no? La después es un rotundo no. Con mucha suerte, toda una alianza de los puertos libres, unidos contra un enemigo común, podrían quizá darle una buena pelea a Kul'tiras, y eso es siendo muy generoso, hablamos de un par de flotas contra toda una armada. Quizá los navíos piratas tengan una tripulación más temeraria, con tácticas impredecibles, pero los números y el equipo de la armada verde tira todo eso por la ventana. Ahora el tema equipo estaba quedando fuera de discusión, y eso estaba envalentonando a todos a irse a una guerra abierta contra la alianza, y una cosa así solo lograría que borraran todos los puertos libres de un plumazo. Y lo más curioso era que durante todo este lio, a Lars parecía que se lo había tragado la tierra.” “Yo por mi parte, durante esos tiempos, formé parte de una tripulación pirata, en un navío conocido como “La Plebe” un nombre... la verdad que ridículo, del que nunca pregunté su origen. Aunque por más ridículo que fuese el nombre del navío, su capitán, era bastante astuto ya que el veía el problema que presentaba todo este alzamiento de los bajos mundos, y él trataba de mantener a su navío y tripulación lejos del centro del problema, solo actuando por su cuenta.” El elfo entonces es rápidamente interrumpido por uno de los presentes “¿¡Espera, espera, estás diciendo que eres un pirata!?” A lo que el elfo simplemente ríe un poco y alza las manos con un gesto para calmar al hombre “Solo lo fui por un tiempo, y por conveniencia, nada más, ahora solo soy un agente libre, vamos que la estamos pasando bien ¿no hay necesidad de juzgar a nadie, ¿no? Déjenme terminar” -Elfo: "Una noche, parando en Trinquete en búsqueda de suministros para el navío y la tripulación, se nos acercó una figura misteriosa y encapuchada con una voz que la verdad era bastante familiar para mí. Pidiendo hablar con el capitán, dejándole saber que tenía información que le interesaría, que tenía una forma de poder evitar que estalle una guerra abierta entre ambos mundos que seguramente pondría fin a la vida de los marineros libres del mundo. Estas palabras endulzaron los oídos del capitán, e invitó a la persona misteriosa a su navío. Tras adentrarse mar adentro, el encapuchado mostró quien era... y vaya sorpresa ¡era el chico! El niño llegado de Quel'thalas aun seguía vivo, aunque ya parecía otra persona. Tenía una mirada diferente, menos inocente, con muchísima más confianza, mostraba un gran carisma y un gran uso del habla, muy en contraste a lo que era antes, alguien muy poco hablador y tímido... A pesar de ser un crio, parecía saber moverse como un adulto muy experimentado... y los que nos trajo hizo que casi se nos cayeran las mandíbulas por la sorpresa.” “El chico comenzó a sacar papeles enrollados y desplegarlos en una mesa, estos tenían retratos de Lars y otro par de personas que yo no conocía. Mapas con lo que parecían ser rutas marítimas, y en ellas mostraban algunas islas que estaban destacadas con círculos hechos de carbón. El chico nos comenzó a informar de que desde hace un buen tiempo le viene siguiendo los pasos a Lars, y que lo que este tipo está montando es muy gordo... Para empezar, el tema de las armas y municiones que comenzaron a circular en los bajos mundos, cosas que se equiparaban con las de la armada de Kul'Tiras... justamente eran armas, municiones y equipo de la misma armada. Lars tenía dentro del reino un par de contactos importantes. El Capitán Koften, y los tenientes Brama y Ludwing, entre otros. Eran un grupo de individuos que en su momento aspiraron a poder llegar a rangos más altos dentro de la armada, pero sus sueños y ambiciones llegaron a un punto muerto, y motivados por la frustración, decidieron sumergir a la Marina de Kul'Tiras en un estado de caos, con la promesa de que eventualmente ellos tendrían una ventana para poder actuar y sacar a la armada de dicho aprieto, quedando, así como “Héroes” frente a sus pares y superiores.” “Para empezar lo que hacían junto con Lars era facilitarles las rutas marítimas de los navíos comerciales que marchaban a los distintos puertos de la alianza, enseñándoles donde, como y cuando golpear, tal y como también información importante sobre islas con fuertes pertenecientes a la nación humana que eventualmente fueron usados en su contra, y lo más importante, era que mientras todo el caos se sembraba, no solo desde el frente entre Kul'Tiras y los bajos mundos, sino también al estancamiento en el que se encontraban debido a sus propios problemas internos, surgidos desde la muerte de Daelin, y el nuevo caos que surgió desde el emerger de cierto dragón negro... Koften facilitaba la salida de equipos y suministros de la armada que luego pasaban a manos de Lars, quien eventualmente las llevaba a los puertos libres y vendía a precios muy altos, pero debido a la calidad de los productos, estos vendían igual.” “Como si eso no fuese poco, el chico también estuvo al tanto de que Lars parecía estar en busca de reliquias mágicas que solían encontrarse en antiguos templos y ruinas en islas que cada tanto se ven sumergidas con el cambio de las mareas. El chico ató este detalle con algunos rumores y noticias de las flotas de Kul'Tiras viéndose atacadas por los Naga, todo parecía una gran locura... ¿cómo mierda un tipo podía organizar algo como eso?” “Lo que era seguro era que, si todo esto continuaba, lo único que quedaría seria muerte, de ambos lados, y de llamar la atención de los aliados de Kul'tiras, nuestra aniquilación. No más Bahía, Trinquete, Gadgetzan, y adiós al centro de trabajo para mercenarios y comerciantes sin las mismas chances de montar negocios como los que hay en las grandes ciudades.” “Como primer paso decidimos poner fin al abastecimiento de los traficantes de Lars. Decidimos atacar en los puntos que las rutas marcaban, básicamente interceptar a los navíos que interceptarían a los barcos de comercio de la alianza... por una puta vez, un grupo de piratas le estaba dando una mano a Kul'Tiras.” “Dichos ataques fueron bastante sencillos, debido a que estos no esperaban para nada que otro navío los tomara por sorpresa, algo bastante común entre piratas, esperan emboscar, pero nunca ser emboscados, cuando los tomas por sorpresa, su pobre organización logra que les invada el pánico rápidamente, y el capitán los organiza ya es tarde.” “Eventualmente, tras varios ataques a sus navíos, logramos ponerlos nerviosos, haciendo que el mismo capitán Koften con su navío pesado acabe por participar como escolta de uno de los navíos de transporte, quizá por presión de sus socios decidió asegurarse en persona de que él se realice correctamente. Eso era justamente lo que esperábamos, y justamente tomamos medidas respecto a ello. Es una lástima que los “nuevos miembros” de su tripulación fueran algo descuidados y fumaran cerca del polvorín. Oh, pero una cosa si era segura, eran descuidados pero lo suficientemente inteligente para saltar antes de que el caos comience.” “Tras la explosión que causó un GRAN daño en el navío de Koften, nuestro navío abrió fuego contra el de la marina de Kul'tiras, fue una batalla naval bastante corta, una que no habríamos podido ganar de no haber sido la idea de infiltrar a un par de nuestros hombres en la tripulación enemiga, y gracias a esta victoria, Koften estaba fuera del camino el contrabando de armas por parte de la corrupción en Kul'tiras se vio retrasado lo suficiente como para darnos tiempo para buscar a nuestro blanco principal, a esa rata de Lars. Como no teníamos ningún indició real de donde estaba en ese momento, solo no quedo revisar isla por isla y ruina por ruina tras él.” “Pasamos meses persiguiéndolo hasta que finalmente encontramos su navío en un archipiélago al este de la vorágine. Desde lo profundo de una de las islas más grandes podía verse humo, claramente por su densidad, se trataba de un campamento. Esta era la hora de la verdad, teníamos a ese hijo de puta arrinconado, ya no había lugar para sutilezas.” “Nos armamos hasta los dientes, incluso llevamos un par de cañones con nosotros y explosivos, y nos acercamos al campamento, o, mejor dicho, fuerte... o lo que se le parecía. Era un campamento extenso rodeado por empalizada y un par de torres, todo hecho con madera, quizá para mantener a los animales salvajes alejados de ahí, fue una pena ver todo ese duro trabajo que realizaron verse destruido por nuestro poder de fuego, que rápidamente logro tomar por sorpresa a los hombres de Lars y verse superados sin mucho esfuerzo. Cuando todo parecía estar completamente a nuestro favor, un extraño sonido comenzó a resonar desde una de las tiendas del campamento. La batalla entre ambos bandos se detuvo por un momento, cuando de repente de entre la densidad de los arboles numerosas oleadas de naga se abalanzaron contra nuestros hombres. Debido a nuestro armamento y equipo, logramos mantener nuestras posiciones, aunque con mucha dificultad, ya que los naga eran fieros oponentes.” “De entre las tiendas del campamento, salió la rata traicionera de Lars. El tipo se presentó portando un cetro raro y luminoso el cual alzó antes de volver a emitir el mismo sonido que hace un momento había escuchado, y de esa forma los Naga se reagruparon junto a él. Ya para esta altura, esos planes “gordos” que el chico me había dicho sobre Lars tenían mejor forma, y no parecían ser algo tan... “suicida” aunque no se aloquen... solo dije “tan” porque planes como esos, hechos por un visionario con la mente caliente, solo están destinados a fracasar.” “Una cosa que no esperaba de Lars era que fuese un hablar, y vaya que lo era... tan seguro estaba de su victoria que nos contó que era ese cetro que tenía y lo que buscaba en esa isla. No hablo del cetro, llamado “Cetro de Aguas Profundas” un artefacto antiguo que servia como catalizador para otro artefacto más poderoso, que era el que buscaba, el “Orbe de Aguas Profundas” Leyendas de que ambos artefactos fueron creados por servidores de Neptulon, con el fin de mantener alineados a cualquiera que decida oponerse a su supremacía en los mares de Azeroth, Lars hablaba de que con ambos artefactos en su poder, no solo lograría dominar a cualquier habitante de las profundidades, sino que incluso lograría manipular los mares de azeroth a su antojo, haciéndolo el soberano absoluto del Maremagnum.” “¿Desquiciado no? Bueno sus planes no durarían mucho, la lucha volvió a desatarse y el chico casi ignorando al resto de los presentes se lanzó contra Lars entablando una lucha de uno a uno. Los piratas luchaban con gran fiereza, pero el trabajo conjunto de los Naga esclavizados y los contrabandistas estaban haciendo que las cosas se nos pongan muy duras.” “Al chico parecía no importarle nada de eso, solo estaba concentrado en Lars, buscando hacerlo pedazos con sus espadas, rebanando a cualquiera que se cruzaba en su camino. De repente, en un descuido de la rata traicionera, este intentó defenderse de uno de los ataques del muchacho usando el cetro, permitiendo que el elfo lo partiese en dos. Tan pronto como el cetro fue destruido, un agudo ruido... casi como tremendo y fuerte silbido comenzó a resonar en el área, afectando tanto a los nagas, piratas y contrabandistas, aunque parece que los primeros fueron los mayormente afectados, ya que entre quejidos y lo que parecían ser gritos de dolor, se retiraron rápidamente hacia las costas regresando a las profundidades del mar, desapareciendo tan pronto como habían llegado.” “Con este acto, la batalla estaba decidida, los rezagados de los contrabandistas, si no fueron aniquilados al minuto que la confusión, tiraron sus armas y huyeron hacia su navío, anclado al otro lado de la isla. Y en cuanto al destino de Lars... digamos paso a envidiara los que tuvieron una muerte rápida en batalla... solo pásense la idea de tener entre sus manos la vida de un tipo que acabo con los que una vez fueron sus amigos, el que derrumbó algo que a la larga estabas construyendo junto a otros, y quien por culpa suya tuviste que pasar años escondido, alejado de las comunidades que sueles frecuentar... básicamente alguien que se encargó de hacer tu vida un infierno, solo imagínenlo...” Los humanos se miraron entre sí, algunos carraspearon y otros tragaron saliva pensando en el destino del pobre tipo, estaba claro que no había “justicia” en los bajos mundos, y lo que se alzó allí, fue la venganza. Luego de un rato de silencio uno de los tipos pregunto “¿Así que dices que ese chico es un héroe?” Elfo: “Solo digo que el hizo lo que debía hacerse, de haber tenido éxito, Lars habría causado un desastre para todos, se habrían perdido muchísimas vidas inocentes, y los ojos de los reinos humanos estarían tan encima de los bajos mundos que habrían acabado con todo un estilo de vida para muchas personas, hasta los simples mercenarios y cazarrecompensas habrían sido vigilados al extremo, o yo iría tan lejos como decir que habrían prohibido actos de ese estilo, y habrían estirado sus organizaciones militares con sectores encargados de tareas así, acabando así con el concepto de un viajero libre que toma trabajos ya actuar por su cuenta, sin un libro de reglas impuesto por nadie más que por uno mismo. -Humano: “¿Entonces me estás diciendo que ese chico salvo a toda una nación y nadie lo sabe... claro... y donde esta?” -Elfo: “Hmh... primero no te confundas, ninguno de los presentes ahí hizo eso por los demás, lo hicieron porque a la larga las ambiciones de Lars les traerían problemas a todos, y no porque se tratase de hacer lo correcto o algo así... no es un héroe, ninguno lo somos, solo fuimos un grupo de personas que se unieron para hacer lo que debía hacerse. Creo que una forma apropiada de describirlo para gente que no termina de entender el concepto es... que simplemente era lo más conveniente.” -Humano: “Claro, claro... pero el chico, sigue vivo supongo no?” -Elfo: le vi un tiempo después, bastante distinto aquella vez en su cacería de Lars. Bastante deprimido, y con los ánimos por el piso, fue cerca del cruce de caminos de las humedades, estaba sentado sobre un tronco, con una pistola en sus manos, Pregunte que estaba haciendo y decía que solamente estaba pensando, dijo que intento irse con los demás pero que claramente aun no era su momento, y ahí fue cuando me mostró que la pistola estaba dañada, el mecanismo en el gatillo y el martillo se había zafado, dejándola inservible. Fue algo cómico para él, el pensar que nadie podía acabar con él, ni siquiera el mismo, así que solamente estaba ahí, pensando que hacer, donde ir ¿Regresar al alto reino y volver a ser rechazado, o incluso tratado como un traidor? No era una buena opción... ¿regresar al sur y revivir las memorias de sus amigos muertos? Tampoco parecía ser una buena opción, solo le quedaba viajar y pensar, encontrar algo que le motive a darse cuenta de por qué esta ahí. Cruzamos algunos pensamientos y llegamos a una conclusión que le dio un poco de motivaciones para seguir adelante.” EL elfo entonces se levantó de su asiento y se acercó al posadero “Hey, puedo tener las llaves de mi habitación?” -Humano: “¿Hey espera, entonces me dices que este tipo hizo todo es y ni siquiera es una figura famosa en los bajos mundos de los que tanto hablas? -Elfo: “Por lo general los que tienen poder solo obtienen fama en los bajos mundos, es como rige todo ahí, el chico no lo tiene. Y seguir adelante aceptando una situación así es algo que dudo muchos de los “héroes” de sus historias puedan soportar a la larga, ya que ellos se manejan por la moral, la justicia, y todas esas cosas. Y a la larga todo eso genera un peso, y ese peso se alivia cuando alguien te da una palmada en el hombro y te dice “Bien hecho” y ahí, eso no existe.” “El chico debe seguir deambulando por ahí, haciendo trabajos, particularmente los que están relacionados con cosas más turbias, por lo menos mientras aclara las dudas de su existencia y su rumbo” -Humano: “¿Y un nombre, aunque sea tiene uno no?” Mientras sube las escaleras niega para sí mismo y agrega “Su nombre es Val, aunque seguramente lo olvidaran en un par de semanas, ya que no volverán a escuchar esta historia en boca de otro.” Tras ello, el elfo se marchó a su habitación dejando a la planta baja de la posada en silencio. Algunos conversando sobre la historia que escucharon, algunos dando a saber su gusto por la historia, otros simplemente tomándola como pura fantasía. Ninguna de esas charlas era de preocupación o interés del elfo. Su único interés era pasar la noche allí y que la tormenta acabe, Mientras estaba tendido de en la cama, observando su pistola rota, esperaba a poder retomar el rumbo de su próximo viaje, esperando poder encontrar esas respuestas que el busca, principalmente la respuesta a ¿para qué demonios estaba allí, había algo esperándolo en algún sitio, o simplemente lo que su padre pretendía de él era simplemente su destino, ser una simple arma? El elfo rio ante ese pensamiento, solo estando seguro de que, si ese era de verdad su destino, entonces el decidiría por su cuenta en qué dirección apuntaría dicha arma y contra quienes sería utilizada.

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