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[Zona] Reino de Quel'Thalas

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Reino de Quel'Thalas

- Información de la Zona -

Quelthalas-1-.jpg

Población: Desconocida (Mucho menor de la que gozo antaño)

Raza(s):

  • Altos Elfos (Antes de la Caida de Quel´thalas)
  • Elfos de Sangre (Posterior a la Caida de Quel´thalas)
  • Trolls del Bosque (Pertenecientes al Imperio Amani)

Gobierno: Monarquico

Gobernante(s):

  • Lor´themar Theron (Regente de Quel´thalas durante y tras la muerte del Príncipe Kael´thas Sunstrider. Miembro de la Corte del Sol)
  • Halduron Alasol (Guardabosques-General de Lunargenta y miembro de la Corte del Sol)
  • Grand Magister Rommath (Emisario del Príncipe Kael´thas Sunstrider antes de su regreso, líder de los magister de Quel´thalas y miembro de la Corte del Sol)

Afiliación: Horda

Ubicación: Reinos del Este, norte del anterior Reino de Lordaeron y actuales Tierras de la Peste .

Quel'Thalas es una región de exuberante bosque al norte de Lordaeron, pero en algunos casos, es la presunción de un continente por separado. Una vez sirvió como el hogar tradicional de los Altos Elfos. Después de ser invadido y atacado por el Azote del príncipe y caballero de la muerte Arthas, muchos de los elfos abandonaron su territorio, murieron o se convirtieron en los Sin´dorei o Elfos de Sangre. Aunque la tierra todavía conserva cicatrices de la invasión de Arthas, los Elfos de Sangre han “renacido de sus cenizas” y han comenzado la reconstrucción de su antigua capital, Lunargenta.

Historia

Fundación de Quel'thalas

“Malfurion y el resto están al otro lado del mar… lejos, muy lejos de este lugar. Ni siquiera lo sabrán. Tendremos nuestra gloria de nuevo”

Dath´Remar Sunstrider

Los Altos Elfos, liderados por Dath'Remar, dejaron Kalimdor atrás y desafiaron a las tormentosas aguas del Maelstrom. Sus flotas deambularon entre los escombros del mundo durante muchos años, descubrieron misterios y reinos perdidos a lo largo de su travesia. Dath'Remar, que ya tenía el nombre de Sunstrider (“El que camina de día"), buscaba lugares de considerable poder ley sobre la que construir una nueva patria para su pueblo. Su flota finalmente llegó a las playas del reino humano que más tarde sería llamado Lordaeron. Adentrándose en el territorio, los Altos Elfos fundaron un asentamiento en los tranquilos Claros de Tirisfal. Después de algunos años, muchos de ellos comenzaron a enloquecer. Fue teorizado que algo malvado dormía bajo esa parte del mundo, pero los rumores nunca fueron probados para ser verdad. Los Altos Elfos levantaron su campamento y se trasladaron hacia el norte, hacia otra tierra rica en energías ley.

Los Altos Elfos cruzaron las escarpadas montañas de Lordaeron, su viaje se volvía más peligroso a cada paso que daban. Desde que fueron claramente marginados de la viva energía del Pozo de la Eternidad, muchos de ellos enfermaron por el clima frío o murieron de hambre. El cambio más desconcertante, sin embargo, fue el hecho de que ya no eran inmortales o inmunes a los elementos. También redujeron su altura, y su piel perdió su característico tono violáceo. A pesar de sus dificultades, se encontraron con muchas criaturas maravillosas que nunca se habían visto en Kalimdor. También encontraron tribus de humanos primitivos que cazaban en los antiguos bosques. Sin embargo, la amenaza más terrible que se encontraron fueron los trolls de bosque voraces y astutos de Zul'Aman. Estos trolls con piel de musgo podían regenerar sus miembros perdidos y curar graves lesiones físicas, e incluso demostraron ser una raza bárbara. El imperio Amani se extendía por la mayor parte del norte de Lordaeron, y los trolls lucharon duro para mantener a los extranjeros no deseados de sus fronteras. Los elfos desarrollaron un profundo desprecio hacia los fieros trolls del bosque y los mataban cada vez que podían o veían a uno. Después de muchos años, los Altos Elfos finalmente encontraron una tierra que en cierta forma les recordaba a Kalimdor. En las profundidades de los bosques del norte del continente, fundaron el reino de Quel'Thalas ( “Alto Reino” o “Alta Casa”) y se comprometieron a crear un nuevo y aun más glorioso imperio, que opacaría incluso a las de sus ahora lejanos primos, los Kal´dorei. Por desgracia, pronto los Elfos se dieron cuenta que Quel´thalas había sido fundada sobre un antiguo territorio de los Amani, tierra que ellos consideraban sagrada y que fue profanada por los Altos Elfos. Casi de inmediato, los trols comenzaron a atacar los asentamientos elfos en masa.

Los tenaces Altos Elfos, negándose a abandonar su nuevo hogar, utilizaron la magia que habían recogido del Pozo de la Eternidad y mantuvieron a los fieros trolls lejos de su territorio, en la bahia. Bajo el liderazgo de Dath'Remar, fueron capaces de derrotar a las partidas de guerra Amani que les superaban en números de diez a uno. Algunos elfos, recordando las advertencias de los Kal´dorei, sintieron que el excesivo uso de su magia, posiblemente, podría atraer la atención de la desterrada Legión Ardiente. Por lo tanto, decidieron ocultar sus tierras con una barrera protectora que les permitiría vivir a salvo y con su continuo uso de magia. Construyeron una serie de monolíticas piedras rúnicas en varios puntos alrededor de Quel'Thalas, que marcaban los límites de la barrera mágica. Las piedras rúnicas, no sólo enmascararon el territorio de los Altos Elfos, sino que también ayudó a ahuyentar a las partidas de guerra troll, gracias a sus supersticiones.

Acorde pasaba el tiempo, Quel'Thalas se convirtió en un brillante monumento gracias a los esfuerzos de los Altos Elfos y su magnífica destreza mágica. Sus bellos palacios fueron hechos a mano en base al mismo estilo utilizado en Kalimdor, sin embargo, fueron combinadas con la topografía natural de la tierra. Quel'Thalas se había convertido en la brillante joya que los elfos habían deseado crear. La Convocatoria de Lunargenta o Circulo Plateado fue fundado como el poder de gobierno de Quel'Thalas, aunque la dinastía Caminante del Sol mantuvo un módico poder político. Compuesto por siete de los grandes señores de los Altos Elfos, la convocatoria trabajaba para garantizar la seguridad de las tierras de los elfos y su pueblo. Rodeados por su barrera protectora (Ban´dinoriel), los Altos Elfos permanecieron impasibles ante las antiguas advertencias de los Kal´dorei y continuaron utilizando la magia de sobremanera en casi todos los aspectos de sus vidas.

Durante casi cuatro mil años los Altos Elfos vivieron pacíficamente dentro de la seguridad aislado de su reino. No obstante, los vengativos trolls no eran tan fáciles de derrotar. Aguardaron y conspiraron en las profundidades de los bosques y esperaron a que el número de sus partidas de guerra de creciera lo suficiente. Por último, un poderoso ejército troll emergió de los sombríos bosques y una vez más asediaron las brillantes torres de Quel'Thalas. Asediados por un nuevo enemigo, los Altos Elfos se vieron inmersos en las Guerras Trolls…

Las Guerras Trolls

Las tribus humanas también sufrieron a manos de los trolls. En el momento en que los seres humanos eran un pueblo dividido en facciones, dispersos y sin líderes. Thoradin de los Arathi vio la amenaza que afecta a su pueblo y decidió unir a todos los humanos bajo una misma bandera. Junto con su amigo de confianza y gran general, Ignaeus, que más tarde sería conocido como Trollbane, ideó una audaz estrategia: luchar con las tribus cercanas de humanos, y después de cada victoria ofrecerles la paz y la igualdad. Con esta táctica se unió a las tribus y fundó el primero de los reinos humanos, Arathor. Situado en lo que se conoce como las Laderas de Trabalomas y las Tierras Altas de Arathi, gobernando desde su ciudad capital de Strom. Hasta este momento, el imperio humano rara vez había tenido contacto con la recluidos y mágicos elfos, y todo contacto con los trolls era a través de escaramuzas fronterizas.

Después de años de rebelión continua por parte de los trols, los Altos Elfos, con una inminente y cada vez más cercana derrota, finalmente decidieron solicitar la ayuda de los ahora poderosos seres humanos. El rey de los elfos, Anasterian Sunstrider, descendiente de Dath'Remar, envió a sus diplomáticos para tratar de negociar los primitivos humanos y así acudir en su ayuda. A pesar de que los elfos a veces no trataron de la mejor forma a los humano como a los trolls, Thoradin vio el peligro de que podría suceder si Quel´thalas cayera, y acordó una alianza. Los elfos le enseñarían a cien humanos a usar las artes arcanas de la magia, mientras que los ejércitos de Strom se movilizarían y unirian a la guerra contra los trolls.

Los ejércitos de Quel'Thalas y del imperio de Arathor, se encontraron con los trolls en una gran batalla al pie de las montañas de Alterac. La batalla duró días, pero los caballeros de Arathor se negaron a ceder terreno y, finalmente, los maestros elfos decidieron desatar todo el poder de los magos elfos y humanos sobre los trolls. Incendios mágicos cayeron del cielo e impidieron la regeneración de los trolls, y pronto su moral comenzó a decaer. Después de algunas horas de bombardeos mágicos, los guerreros restantes de humanos y elfos atacaron a los trolls, rompieron sus líneas, y los llevaron a una terrible derrota. Incluso cuando huían, los trolls fueron perseguidos y masacrados sin piedad por la fuerzas aliadas. El poder de los trolls se desvaneció y su población fue diezmada, el ultimo imperio troll estaba en ruinas.

La Segunda Guerra

“¡Extranjeros! ¿Se atreven a invadir nuestra casa? ¡Se atreven! ¡Vamos a enseñarles a traspasar por aquí! Reunid a nuestros guerreros. Convocad a nuestros guardabosques. Vamos a atacar a los trolls y expulsarlos de nuestro bosque tan severamente que no se atreverán a invadirlo nuevamente.”

Anasterian Sunstrider, en respuesta a la invasión de la Horda hacia sus bosques con apoyo de los Trolls del Bosque.

Cerca de tres mil años más tarde, poco después de la caída del Reino de Azeroth, Anduin Lothar – el último descendiente del rey Thoradin - condujo a su pueblo a través del Gran Mar de Lordaeron, donde se presentó ante el rey Terenas, y advirtió de la llegada de la Horda Orca. Terenas inmediatamente llamó a un consejo de los reyes vecinos que llevaron a la formación de la Alianza de Lordaeron. Con Lothar nombrado como Comandante Supremo, Terenas envió una misiva al rey Anasterian Sunstrider - un veterano de las Guerras Trols milenios antes - donde se le informaba del linaje de Lothar y la solicitud de ayuda a la Alianza. En primer lugar, y a regañadientes, Anasterian envió una muestra simbólica de apoyo en la forma de un grupo de fuerzas dirigida por Alleria Windrunner.

No mucho después, cuando Orgrim Doomhammer invadió con la Horda a Quel'Thalas y comenzaron a quemar los bordes del Bosque Canción Eterna, se descubrió que la Horda fue ayudada por sus enemigos mortales, los Amani, dirigidos por el astuto Zul'jin . Alleria llevo la cabeza de un guerrero troll sin vida a la Convocatoria de Lunargenta arrojándola a los pies de Anasterian. Esto provocó una intensa rabia en el rey de Quel'Thalas, y de inmediato llamó a la movilización de sus ejércitos para luchar contra la Horda. El esfuerzo fue dirigido por Sylvanas Windrunner, hermana menor de Alleria Windrunner y Guardabosques-General de Lunargenta.

Después del fin de la Segunda Guerra, Anasterian retiró su apoyo de la Alianza. La postura oficial fue que la falta de liderazgo de los humanos tuvo como resultado la quema del Bosque Canción Eterna (a pesar de que Terenas le recordó de los incontables seres humanos que dieron sus vidas para proteger Quel'Thalas) y, además, con Lothar muerto y la Horda derrotada, Anasterian creyó haber pagado la deuda a Thoradin y sus descendientes. Con pocas excepciones - incluyendo a los sacerdotes y arcanistas elfos, así como el hijo heredero de Anasterian, el príncipe Kael'thas, miembro del Kirin Tor de Dalaran - la mayoría de la raza élfica se encerró dentro de su reino encantado.

La Caída de Quel´thalas

“Anar’alah, anar’alah belore, quel’dorei, shindu fallah na…. Por la luz, por la luz del sol, hijos de la nobleza, nuestros enemigos se abren paso…”

Lamento de los Altonato entonado por Sylvanas, durante el ataque de Arthas.

Casi quince años después, la plaga de no muertos se presento en Lordaeron. Arthas, heredor al trono e hijo de Terenas, formado paladín por Uther the Lightbringer, realizó esfuerzos para detener la plaga y evitar que su pueblo se levantara de entre los muertos para servir al Rey Lich, maestro de la Plaga. En cambio, toda la cadena de acontecimientos parece haber sido diseñada por el Rey Lich para encontrar un huésped apropiado para su espíritu sin cuerpo, provocando que Arthas cayera en la desesperación y, finalmente, en la locura. Viajo a Northrend, y su alma fue consumida al tomar la espada rúnica Frostmourne.

Ahora, convertido en el mayor de los caballeros de la muerte del Rey Lich, Arthas viajó de regreso a su patria, asesinó a su padre y a todos, borrando lo que alguna vez fue el Reino de Lordaeron. Posteriormente, fue encargado por Tichondrius, el líder de los Señores del Terror y el carcelero jefe del Rey Lich, para resucitar el nigromante Kel'Thuzad, para que pudiera cumplir con su deber de designación de convocar a Archimonde en Azeroth. Tichondrius también le dijo a Arthas que sólo había un lugar adecuado para resucitar a Kel'Thuzad - la mística Fuente del Sol, la fuente de los Altos Elfos, en lo profundo de Quel'Thalas.

Para llegar a la Fuente del Sol, Arthas necesito de un iniciado, alguien que le permitiría eludir las defensas mágicas de Quel'Thalas, Dar'Khan Drathir, miembro de la Convocatoria de Lunargenta. Dar'Khan, un hombre egoísta y amargado, que creía merecer más de lo que él estaba recibiendo. Arthas prometió entregarle el tan deseado poder, a cambio de su lealtad. Con el respaldo de su "Bendito Señor Arthas”, Dar´khan entrego a la Plaga dos poderosos artefactos encantados - la Piedra de la Luz y la Piedra de la llama – los cuales tenían poderes para conjurar en contra de los muertos vivientes, lo que permitio a los ejércitos del Azote eludir las formidables defensas de Quel´thalas. Por lo tanto, Arthas lideró a la Plaga en una marcha de la muerte, camino que hoy se conoce como la Cicatriz Muerta, a través del río Elrendar en el Bosque Canción Eterna, destruyendo una de las piedras de protección en los bordes del bosque.

Los elfos, en un intento por detener la insostenible expansión de la Plaga en el Bosque Canción Eterna, establecieron un área alrededor de la piedra destruida. Pero el ejército de la Plaga siguió adelante, rompiendo las Puertas Elficas atravesando incluso su capital, Lunargenta. La Guardabosques-General Sylvanas Windrunner hizo frente a la Plaga y se encargo de la defensa lo mejor que pudo, pero cayó ante el poder de Frostmourne. En un gesto cruel de dominación y castigo por su osadía, Arthas tomó el cuerpo sin vida de Sylvanas y arrancó su espíritu de ella, creando un alma en pena en primer lugar, una Banshee. Incluso la hoja Quel'Delar, el rey Anasterian y la Convocatoria de Lunargenta no eran rivales para las legiones de Arthas.

Con Lunargenta en ruinas y los elfos al borde de la extinción, Arthas cumplio su tarea y sumergio el cadáver de Kel'Thuzad en las aguas de la Fuente del Sol, contaminándolas inmediatamente, tras su caída, el nigromante regreso al mundo de los vivos como un Lich . Poco tiempo después, la Fuente del Sol exploto, privando a los elfos de su fuente de magia.

Traiciones y Segundas Oportunidades

“Solo tras la destrucción de la Fuente del Sol nos dimos cuenta de lo mucho que dependíamos de su magia, ¡de cuanto necesitábamos alimentarnos! Sumidos en la devastación, di a mi gente el nombre de “Sin´dorei” - Elfos de Sangre.”

Kael´thas Sunstrider, relatando los sucesos que desencadenaron su destino y el de su pueblo.

Cuando la noticia de la caída de Quel'Thalas llegó a Dalaran, el príncipe Kael'thas - ahora el último de su linaje y líder de los Altos Elfos - regresó a su patria y se reunió con los sobrevivientes de su diezmado pueblo. Los elfos se reincorporaron a los ejércitos de la Alianza, llamándose a sí mismos Elfos de Sangre en honor a sus caídos. Pero la Alianza comenzó a menospreciar a sus "camaradas". El xenofobico Gran Mariscal Garithos, líder de los restos de la Alianza, a menudo dio a los Elfos de Sangre tareas que, o bien estaban por debajo de sus capacidades como guerreros o - peor aún - de suicidio. Kael'thas se vio obligado a recurrir a la ayuda de los Elfos de la Noche (conducidos por Malfurion Stormrage y Tyrande Whisperwind, durante la caza que daba Maiev a Illidan) y, más tarde, a Lady Vashj y los Naga.

Cuando Garithos descubrió que los Naga habían ayudado a Kael y sus hermanos, los condenó a muerte por traición. Kael y sus compañeros fueron rescatados por Vashj y sus naga, llevándoles a un encuentro con Illidan en los desechos de Terrallende. Con la promesa de encontrar un sustento para la sed de magia, Kael'thas comprometió la lealtad de los Elfos de Sangre a la causa de Illidan. Instalando en Terrallende con el resto de las fuerzas de Illidan, Kael'thas envió al magister Rommath, junto con un sequito, a Quel'Thalas, con la promesa de que Kael'thas volvería un día para llevar a los Elfos de Sangre al paraíso. Rommath unió a Lor'themar Theron, Señor Regente de Quel'Thalas, y le entrego el mensaje de Kael'thas para preparar a los Elfos de Sangre para su viaje hacia la "tierra prometida" más allá del Portal Oscuro. Para ayudar en esta tarea, Rommath y una nueva orden de Magos de Sangre, fundaron y emplearon grandes cantidades de magia para reconstruir los distritos orientales de la destruida ciudad de Lunargenta, que nuevamente serviría como capital de los Elfos de Sangre en Azeroth.

Con la Alianza viendolos como traidores, Quel'Thalas se ha convertido a la Horda por necesidad. Los Forsaken, en particular, son firmes partidarios de la adhesión de los Elfos de Sangre en la Horda, como su reina, Sylvanas Windrunner, Guardabosques-General que murió por su reino durante la invasión de la Plaga y un buen número de Forsaken los cuales son Altos Elfos (Gurth´dorei) que murieron en la guerra. Uno de los obstáculos principales que impedía que los Elfos de Sangre fueran miembros de pleno derecho en la Horda era la Plaga, la cual hasta día de hoy, aun marcha en Quel´thalas, aunque no en gran medida como antes. Tras la segunda derrota de Dar´khan Drathir en Muerthogar, los Elfos de Sangre han reclamado su legítimo puesto entre las razas que conforman a la facción.

Regiones de Quel'Thalas

Isla de Quel'Danas

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La Isla de Quel´Danas es una de las tres regiones pertenecientes al Reino Elfico de Quel´thalas (Exceptuando la región de Zul´Aman, perteneciente a los Amani). Antaño fue un pacifico y hermoso suelo natural con un lago en el centro de la isla, lago en el cual Dath´remar vertió el agua del vial que contenía los vestigios de las aguas del Pozo de la Eternidad. Pronto, se comenzó a poblar la zona, así como también el lago paso a convertirse inmediatamente en lo que hoy es conocido como la Fuente del Sol. Sin embargo, durante la Caída de Quel´thalas, Arthas profano sus aguas y estas se corrompieron al entrar en contacto con el cadáver de Kel´thuzad, posteriormente exploto. Privados de su poder, los Elfos de Sangre comenzaron a consumir magia vil, pero no tardaron en ser testigos del retorno de la mistica fuente, la cual estaba siendo preparada para traer a este mundo al señor demonio, Kil´jaeden, el cual gracias a los esfuerzos de los valientes miembros de la Ofensiva del Sol Devastado y reclutas de variadas razas, fue derrotado. Gracias al sacrificio del Naaru M´uru, las aguas de la Fuente del Sol han comenzado a purificarse. Cabe destacar que la isla es, además, el hogar de los Dracohalcones.

Su geografía es similar a la del resto del reino, comparte tanto sus primaverales paisajes e incluso, el fin de la Cicatriz Muerta, la cual termina junto a la Fuente del Sol, lugar donde se revivió a Kel´thuzad.

Más información: [Zona] Isla de Quel'Danas

Bosque Canción Eterna

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Históricamente el hogar de los Altos Elfos, posteriormente rebautizados como los Elfos de Sangre, el Bosque Canción Eterna ha contenido el corazón del reino durante largos años. A pesar de la paz que reina en sus primaverales bosques, este ha posido ser testigo de las fieras batallas entre los Altos Elfos y Elfos de Sangre contra los Trolls del Bosque pertenecientes al Imperio Amani. A pesar de ello, dicha paz se desvaneció durante la Tercera Guerra, obligando a que el bosque fuera testigo de la mayor masacre jamás vista por su pueblo. Actualmente el bosque ha vuelto a ser lo que era antes, aunque los Amani han recuperado parte de su territorio gracias al descontrol que hubo alguna vez cuando Quel´thalas yacía en ruinas.

Su geografía está formada por arboles con forma de espiral, hojas doradas, verde césped, y un bello y pacifico paisaje primaveral. Aun así, la Cicatriz Muerta divide el reino y mantiene intacto el recuerdo del fatídico día de su caída.

Tierras Fantasmas

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Alguna vez parte del Bosque Canción Eterna. Las Tierras Fantasmas sufrieron tanto la indiscriminada quema de bosques por parte de la Horda durante la Segunda Guerra, como el avance y corrupción que sufrió gracias al ataque de la Plaga. Actualmente la muerte se encuentra muy presente en sus oscuros bosques sin vida, la Plaga yace en un extremo, mientras los Amani se encuentran en el otro, lo cual ha significado que esta zona se haya convertido en la perfecta zona de guerra más común entre los Farstriders y los enemigos de su patria. Cabe destacar que al sur, entre las montañas y en el interior de Muerthogar, es donde comienza la Cicatriz Muerta que cruza toda Quel´thalas.


Autor: [MENTION=18]Lyonwarrior[/MENTION]

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