Jump to content
MundoWarcraft
Conéctate para seguir esto  
Antheras

Tratado sobre la Luz Sagrada. Tomo I: De la Luz Sagrada y la Oscuridad

Mensajes Recomendados

PRÓLOGO

De la Oscuridad y la Luz Sagrada

"Desde que la luz es luz siempre ha existido su contraparte. Desde que el universo es universo y la materia reside en él existe vacío. Donde hay algo puro y perfecto siempre existe algo decaído y corrupto que lucha contra su opuesto. Donde hay amor,hay odio. Donde hay amistad, hay enemistad. Donde hay paz, hay guerra. Donde hay Luz Sagrada, hay Oscuridad."

La Luz Sagrada, en su grandeza y bondad, acude a la llamada de sus más fervientes seguidores, brindándole su apoyo y poder. De la misma forma, los poderes más oscuros y retorcidos acuden a aquellos que le rinden culto y profesan sus estudios. Aquí existe un conflicto eterno, carente de principio y fin, y en el que todos nos encontramos inmersos. Aquí reside el objeto de estudio:¿Qué es la oscuridad? ¿No debe existir la Oscuridad para que exista Luz? ¿Quienes siguen a las sombras?

En este libro, se tratará de dar solución a estos enigmas, aportando claridad y precisión ante el tema a tratar. Pero antes de comenzar a responder las cuestiones que nos atañen y profundizar en el estudio hay que establecer unas bases sólidas. Hay que enfrentarse a las sombras, el mayor enemigo que jamás conoceremos, pero al igual que debemos conocer a nuestro mayor enemigo, debemos conocer a nuestro mayor aliado. La Luz Sagrada siempre nos brindará su Luz, nos brindará su poder y nos entregará gustosa su asilo cuando estemos en armonía con ella. De la misma forma, su asilo, su tenacidad, su comprensión y su bondad, son las mayores armas de las que jamás dispondremos para poder hacerle frente al mayor de los males.

Compartir este post


Enlace al post
Compartir en otros sitios

Capítulo I

De la Luz Sagrada

La Luz Sagrada no es una creencia ciega que persigue idolatrar a un dios y rogar por su favor. La Luz Sagrada es una filosofía pura y cierta, que no persigue que idolatremos a una figura de índole y existencia cuestionable. La Luz Sagrada es un conjunto de saberes que nos ayuda a ser mejores, a intentar alcanzarla perfección y a sumirnos en un profundo estado de comunión con el universo y todo lo que en él reside.

Lo primero que la Luz Sagrada recoge en su filosofía es la conexión que existe entre el propio ser y el universo. Todo lo que reside en el interior del propio universo, todo aquello que esparte integrante de él, todo aquello que se encuentra intrínseco al propio existir del universo, posee una conexión especial e inamovible con él. Simplemente por el hecho de existir y residir en él, el vínculo que los une existe. En algunos este vínculo es un vínculo fuerte y vigoroso que no se puede romper de ninguna manera.Sin embargo, en otros este vínculo es escaso, y en algunos casos,prácticamente nulo o inexistente. En resumidas cuentas, cualquier criatura mantiene un contacto con el universo, una relación inquebrantable que lo une, siendo esta conexión el conducto por el cual nuestras acciones afectan directamente a nuestro entorno.

Siguiendo esta misma línea de razonamiento y dado que todo está conectado al universo, debido a que la unión de todos los entes participativos es lo que lo conforma desde su raíz, y debido a que todas las acciones y decisiones que tomamos repercuten en el entorno, podemos afirmar lo siguiente:

Cada una de nuestras acciones repercute en el estado del universo”.

Esta es la raíz del universo y de la propia Luz Sagrada en sí, siendo el pilar a partir del cual construimos esta sacra filosofía.

Siguiendo entonces esta premisa queda claro que por pequeña que sea nuestra acción, por insignificante que sea la decisión, el resultado de esta decide directa o indirectamente en el estado final del propio universo. Cualquiera, por minúsculo que sea su aporte o asistencia a una causa es capaz de cambiar el rumbo del propio futuro, y por extensión, del universo. Por tanto, ya que cualquier hecho y criatura puede alterar el universo, hemos de hacernos una pregunta decisiva: ¿Como debo contribuir al desarrollo del propio mundo?

Esa pregunta hay que meditarla y responderla cuidadosamente. En primer lugar hemos de saber, siendo esto un hecho y base innegable de la propia filosofía de la Luz Sagrada, que las buenas acciones que aporten la felicidad y el bienestar del conjunto mejorarán el devenir. ¿Qué quiere decir eso? Que siempre que nuestras acciones sean justas y busquen un bienestar mayor,ayudaremos a que el universo sea un lugar mejor. De este modo, si favorecemos y contribuimos a la construcción de un mundo justo, en donde la benevolencia y la fraternidad sean los pilares básicos,nuestra conexión con el mundo se volverá más fuerte y poderosa.

Si por el contrario, nuestras acciones y decisiones que tomamos en nuestra vida nos conducen a un mundo en donde el egoísmo y nuestro propio amor propio reinen, este lazo se debilitará. Aquellos que se dejen llevar por todo lo malo que conforman las sombras del mundo, que den prioridad al bienestar de unos pocos, que gocen del sufrimiento de los más desfavorecidos,destruyen la felicidad de las próximas generaciones venideras,siendo no solo este el problema, sino que el propio equilibrio del universo desaparece.

En resumen, si nos preocupamos por actuar correctamente, en velar porque el futuro sea un momento justo de la historia, una etapa de prosperidad y bienestar para todos,fortaleceremos nuestro vínculo con el universo y contribuiremos a un mañana mejor. Si es eso lo que buscáis, si es eso lo que anheláis,la Luz Sagrada es la filosofía que ilumina el camino correcto hacia ese futuro.

Habiendo dado los dos pasos anteriores: comprender que existe una conexión entre el ente y el universo, y que nuestras acciones modifican el curso del universo, nos encontramos en posición de comprender algo más sobre la Luz Sagrada.

Seguir la filosofía de la Luz Sagrada implica convertirse no en un siervo, sino en un agente que vela por el bienestar y el bien común, que busca hacer bien al colectivo. ¿Pero cómo? La Luz Sagrada nos otorga un poder divino y justo, nos da la habilidad de ayudar y servir a los demás, de poner en práctica la justicia y de procurar un devenir correcto. Su poder es manipulado solo por los agentes de la Luz Sagrada que hayan conseguido entender de una manera más profunda y correcta lo que la Santa Iglesia de la Luz denomina: “Las tres virtudes”.

  • Yay 1

Compartir este post


Enlace al post
Compartir en otros sitios

Capítulo II

De las tres virtudes

Tal y como se habló en el capítulo anterior, cualquier decisión que se tome altera el curso de la historia. Es incorrecto denominar a una acción o decisión “pequeña” o“insignificante” pues de una u otra manera, directa o indirectamente, su resultado queda reflejado en el universo. Por eso es que, tal y como se explicó, toda criatura posee un vínculo innegable con el universo y atentar contra ese vínculo, es atentar contra el universo. Dado que el universo lo formamos todos y cada uno de sus integrantes, atentar contra el vínculo de un ser con el universo implica atentar contra ti mismo. Sin embargo, esta relación es recíproca. De este modo, si fortalecemos el vínculo de otro ser con el universo también fortalecemos el nuestro propio, siendo la felicidad la mejor de las maneras para fortalecerlo.

La felicidad representa todo aquello que contiene en su propia definición todo lo bueno a lo que se puede aspirar. Si bien la felicidad no es tan sencilla de procurar con un simple gesto,si contribuye a lograrla. Tal y como se ha explicado, no hay acciones pequeñas o insignificantes, todas contribuyen al bien mayor. Esto es algo fácil de entender, sin embargo, llevado a la práctica resulta complicado de llevar a cabo.

Hay situaciones entre las que el conflicto es inevitable. Hay situaciones en las que no se puede contentar a ambos bandos y existe una disputa, un choque entre dos bandos, en donde la felicidad de ambos se encuentra reñida. ¿Cómo se debe actuar en esos casos? No se puede actuar en todos de la misma manera, pues cada situación es diferente, pero la Luz Sagrada aporta tres principios,tres bases inamovibles sobre las cuales poder asentar nuestro pensamiento y obrar correctamente para favorecer al vínculo. Estos tres principios son conocidos como: “Las tres virtudes.”

Las tres virtudes son tres lecciones de valor incalculable, tres dones que deben ayudar al seguidor de la filosofía de la Luz Sagrada a obrar correctamente. Estas tres virtudes son inamovibles, y llevándolas a la práctica existirá siempre la certeza de que nuestras obras favorecen al universo y al bienestar de todos. Estas tres virtudes son:

Respeto, tenacidad y compasión.”

Respeto

El respeto es la más básica virtud de entre las tres, y quizás la primera a la que debamos acudir con más frecuencia. Esta virtud es la primera que ha de ser comprendida y asimilada, volviéndose no solo un pilar de la filosofía de la Luz Sagrada, sino de nuestra propia vida. Todos los entes que componemos el mundo desde su unidad más básica poseen un vínculo sagrado con el universo, y atentar contra él implica atentar contra el universo.Antes de actuar, antes de decidir, siempre hay que plantearse y pensar si se pone en riesgo la felicidad de alguien, si se va a destruir una porción de esa felicidad para conseguir ese propósito.Destruir la felicidad del individuo conlleva resquebrajar la felicidad global, y por extensión la nuestra.

Aunque tal y como se habló con anterioridad, el conflicto no es algo que pueda desaparecer. Siempre ha estado presente y siempre lo estará, pero el respeto enseña a actuar ante las disputas. Tal y como la virtud del respeto nos intenta enseñar,la felicidad de nadie está por debajo de la nuestra y se ha de tener en cuenta en todo momento. Pero cuando esto no sea posible, cuando no haya un bando justo en un conflicto ni uno que lleve la razón como estandarte. El respeto siempre debería asistirnos y ayudarnos a intentar minimizar los daños mutuos. No se ha de procurar nuestra propia felicidad, sino intentar velar por la felicidad del colectivo.

Tenacidad

Tras haber interiorizada la primera de las tres virtudes se presenta la segunda, la tenacidad. Un coletazo colérico del destino puede cambiar por completo la vida de un solo individuo,incluso la de grandes colectivos, pero esto no funciona a la inversa.Para un solo individuo cambiar el transcurso de los hechos supone dedicación y esfuerzo. El destino puede cambiar la vida de un hombre en un solo segundo, pero un hombre puede necesitar de toda una vida para cambiar un solo segundo del destino.

Esto es lo que la tenacidad simboliza, el trabajo constante y esmerado que separa a un lado a los que de verdad tienen fe en la Luz Sagrada y a aquellos que no. Aquellos que de verdad esperan asistir y velar por un futuro justo y puro son los que continúan y afrontas las dificultades con tenacidad, no dándose por vencidos por un revés del destino.

Compasión

Tras haber comprendido a la perfección la virtud del respeto y la tenacidad, es necesario aprender la última y quizás más influyente de todas, la compasión. La compasión puede que sea la más gratificante de las tres virtudes y la más poderosa de todas, pero entraña un gran peligro en sí misma. Perdonar y dar una segunda oportunidad puede ser quizás la contribución más importante que se pueda hacer, procurando felicidad y bienestar, pero también puede comprometer la felicidad del resto. Es por esto que la compasión es un arma que posee dos filos y que hay que manejar con extremo cuidado, pues igual puede procurar una felicidad incomparable a ninguna otra, como puede destruir la de muchos otros.

Cuando un servidor de la Luz Sagrada pretende ayudar puede procurar felicidad y asistir a muchos a fortalecer sus vínculos, pero esto puede no ser así. Puede darse el caso de que aun ayudando con entrega en una causa, esta no repercuta en bienestar ni felicidad para nadie, o incluso algo aun peor. Si no se tiene bien claro ni se actúa con sabiduría, se puede brindar una ayuda contraproducente, asistiendo a alguien que solo busque el mal o el beneficio propio a costa de la felicidad del resto. Es por eso, que es la última en ser enseñada.

  • Yay 1

Compartir este post


Enlace al post
Compartir en otros sitios

Por favor, este espacio sigue en construcción. Si se encuentra algún fallo agradecería que se me informara de él via MP o se abriese otro tema para discutir el fallo. Ruego por favor no escribáis en este tema, no al menos hasta que esté terminado. Gracias!

Compartir este post


Enlace al post
Compartir en otros sitios

Capítulo III

De la Oscuridad

"Desde que la luz es luz siempre ha habido su contraparte. Desde que el universo es universo y la materia reside en él, existe vacío. Donde hay algo puro y perfecto siempre existe algo decaído y corrupto que lucha contra su opuesto. Donde hay amor, hay odio. Donde hay amistad, hay enemistad. Donde hay paz, hay guerra. Donde hay Luz Sagrada, hay Oscuridad."

Con estas palabras comenzaba este tratado, siendo estas las premisas que se deberían mantener en mente mientras se exploran estas hojas. La Oscuridad es una parte presente e integrante del universo, y esto no se puede evitar.

La Oscuridad tiene como origen la propia existencia, pues al existir materia, también ha de existir un vacío. Todo esto viene recogido en esas premisas que han de ser retenidas en la consciencia, pues como en ellas se recoge, todo lo que existe posee una contraparte. Sin embargo, tras formular el origen y el por qué de la existencia de la propia Oscuridad, asalta la siguiente cuestión: ¿Qué es la Oscuridad?

"¿Qué es la Oscuridad?"

La Oscuridad es vacío. Es todo lo malo que conforma este mundo. Es terror, es miedo, es locura, es frío, es caos, es dolor, pero sobre todas las cosas, es vacío. Pero, ¿qué es este vacío? Ese vacío es la sombra de todo lo que la Luz Sagrada proyecta. Allí donde la Luz Sagrada bendice y recompensa, la envidia queda proyecta en las almas con menos entereza. En todos esos lugares en donde la Luz Sagrada reparte y otorga equitativamente, siempre hay una estática sombra de codicia y egoísmo. Es algo tenebroso y lúgubre que se crea como contraparte a la calidez y bondad de la Luz Sagrada, y por lo tanto, el miedo no debería ser la actitud ante ello.

Este vacío tiene una representación física también, pues es tal la energía que presenta que puede suponer una realidad de eterno tormento. Este referente conformado del vacío se podría interpretar como una especie de plano elemental, aunque no es esta la descripción más adecuada. La definición más ajustada sería la de una lámina de realidad oscura y sombría que se adhiere a la realidad propia que la Luz Sagrada proyecta. Es un concepto complejo sobre la realidad sensible y una realidad inapreciable por los limitados sentidos mortales, algo casi imposible de percibir al cien por cien incluso por los seguidores y cultores de estos saberes prohibidos.

Compartir este post


Enlace al post
Compartir en otros sitios

Registra una cuenta o conéctate para comentar

Debes ser un miembro de la comunidad para dejar un comentario

Crear una cuenta

Regístrate en nuestra comunidad. ¡Es fácil!

Registrar una cuenta nueva

Iniciar Sesión

¿Ya tienes cuenta? Conéctate aquí.

Iniciar Sesión
Conéctate para seguir esto  

  • Navegando Recientemente   0 miembros

    No hay usuarios registrados viendo esta página.

Sobre Nosotros

Somos una Comunidad dedicada exclusivamente al Rol en World of Warcraft. Proporcionamos un punto de encuentro para compartir nuestra afición por el Lore de Warcraft.

×

Información Importante

Hemos colocado cookies en su dispositivo para ayudar a mejorar este sitio web. Puedes ajustar la configuración de tus cookies, si sigues adelante daremos por hecho que estás bien para continuar.