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[Lore] Historias de Azeroth: Warlords of Draenor

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Historias de Azeroth: Warlords of Draenor

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, el Martes 12/11/2013 - 12:30

Los rumores eran ciertos: “Warlords of Draenor” es el título para la nueva expansión de World of Warcraft (lo sentimos por todos aquellos que esperaban enfrentarse a la Legión o a los Nagas). Esta nueva aventura nos trae de regreso a poderosos y viejos personajes conocidos de la historia de Warcraft, como nuevos enemigos a los que enfrentarnos: los antiguos líderes de los clanes orcos en los tiempos anteriores al Portal Oscuro.

Hoy vamos a comentar todo el Lore de esta nueva expansión que se pudo obtener de la Blizzcon. En cierto modo no es mucho, porque esto es solo un resumen general, la superficie de todo lo que nos va a ofrecer Warlords of Draenor.

Antes de nada, me gustaría comenzar dando una mala noticia para los amantes del Lore: Alleria y Turalyon van a seguir desaparecidos por más tiempo; no aparecerán tampoco en esta expansión. En su lugar, vamos a encontrarnos con Khadgar, aunque no se ha especificado a cuál de ellos, si el presente o el pasado.

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Introducción

Garrosh Grito Infernal no murió en el Asedio de Orgrimmar. Los diferentes líderes de cada raza acuerdan que sea encarcelado en Pandaria, siendo los pandaren sus carceleros. Unos malos vigilantes hay que decir, puesto que Garrosh consigue escapar de su prisión. Pero todo esto no sería posible sin la ayuda de un misterioso aliado, uno que tiene además los poderes para viajar en el tiempo.

Garrosh, despreciando esta Horda, conformada por algo más que orcos: no-muertos, elfos, taurens, trols y goblins; y a sus ideales, que fueron los que introdujo Thrall y que Vol’jin va a respetar. Y odiando a la Alianza en su conjunto, decide viajar al Pasado para vengarse. Con la ayuda de su desconocido amigo, se dirige a Terrallande cuando todavía no había explotado: el mundo conocido como Draenor.

¿Quién dijo que cambiar el pasado era malo?

Conocedor de la historia de su pueblo, Garrosh espera formar una nueva Horda destructiva con los orcos del pasado, unos a los que considera “verdaderos orcos” y que no están contaminados por las palabras de Thrall o de su Horda pacífica. Pero hay un momento clave que debe ser evitado a toda costa, un suceso que mancha el honor de la raza orca: el acto de beber la sangre de Mannoroth, ese momento en que los Orcos quedan subyugados a la Legión, a los demonios.

Garrosh llega a tiempo y, excepto Gul’dan y su clan, todos los orcos evitan caer en la trampa de Kil’jaeden. Pero eso no significa que los orcos vayan a seguir siendo pacíficos y vivir en paz y armonía en su planeta, practicando las artes chamánicas y compartiendo el planeta con otras razas, como los Draenei.

No. Los Clanes Orcos se unen bajo el mando de una misma persona, formando la primera Horda. Garrosh les ofrece todos los conocimientos tecnológicos del Azeroth presentes, sobretodo armas de asedio. Con estas nuevas adquisiciones, los orcos están preparados para conquistar el planeta en el que habitan. Se les conocerá con el nombre de Horda de Hierro.

Los planes de Garrosh no terminan aquí. Conquistar Draenor nunca fue su objetivo. El enemigo al que aspira derrotar ni tan solo se encuentra en ese planeta. Azeroth. Ese es la verdadera meta de Garrosh. Y ahora cuenta con un gigantesco ejército para crear su ansiado mundo. Nuevamente con la ayuda de su misterioso aliado, el Portal Oscuro es construido, aunque no exactamente igual. Este nuevo Portal conecta los dos mundos…y también los dos tiempos.

Cuando los orcos empiezan a emerger del Portal Oscuro (sin contar con el hecho que ha cambiado de color) y atacan a las gentes de Azeroth, la alarma salta en todo el planeta. Los héroes son mandados para enfrentarse a este nuevo peligro. A la Horda de Hierro. Cada facción va a tener un inicio diferente, que marcará para siempre su destino en el planeta.

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Llegando a... ¿Terrallende?

Los campeones de Azeroth no van a reconocer prácticamente nada de Draenor. El planeta rebosa de vida: una de muy salvaje. Lo poco que saben del planeta es que está habitado por Orcos, Draeneis, Ogros y otras razas que se encontraron en Terrallande. Por lo demás, todo es nuevo.

La Alianza terminará del lado de los Draeneis de Karabor, el actual Templo Oscuro y que en ese tiempo era un Templo sagrado. A su llegada, la Horda de Hierro está a punto de asediar Karabor con unas fuerzas que serían suficientes como para derrotar a los Draeneis que lo defienden. La actuación de la Alianza es crucial para cambiar el curso de la batalla y salvar el templo. Una vez vencidos los orcos, este lugar se convierte en la nueva capital de la Alianza en el continente.

La Horda de Vol’jin, por su parte, termina en el otro extremo del continente, en pleno territorio del Clan Lobo Gélido, liderado por Durotan, padre de Thrall, y en conflicto constante con un grupo de Ogros que están a punto de destruirlos. También aquí la intervención de los “azerothianos” es importantísima para la supervivencia de los Lobo Gélido. Cabe destacar que este clan está y no está dentro de la Horda de Hierro: Durotan todavía está pensando que es lo mejor para su clan y la llegada de la Horda de Vol’jin puede que le haga tomar una decisión. Al igual que pasa con la Alianza, el lugar se convierte en la capital de la Horda.

Enemigos: Los Ogros

En este mundo salvaje, sólo una raza se había alzado como Imperio antes que la primera Horda. Nos referimos a los Ogros. Fueron los únicos que lograron una organización tal que se les pudo considerar un Imperio. Si os habéis dado cuenta, hace un momento me he referido a Draenor como “continente”. Y es que existe otro continente en el planeta (que sepamos actualmente).

En la parte suroeste del mapa hay una gran masa de tierra separada de “Draenor”. Ese es el continente del que son originarios los Ogros. Su Imperio creció tanto que se extendió a las tierras donde viven los Orcos y Draeneis. Su poder es mucho mayor al que encontramos en Terrallande.

Como hemos dicho, un grupo de Ogros está causando muchos problemas al Clan Lobo Gélido, que ha de sobrevivir en esta tierra helada. Los Ogros siempre han sido una raza temible por su poder destructivo a nivel físico.

No es seguro que vayamos a visitar el continente de los Ogros al completo. La acción es Draenor y la Horda de Hierro. Si visitamos el otro trozo de tierra, es posible que sea solamente una parte, provocando una gran derrota al Imperio Ogro para que no cause problemas.

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Enemigos: La Legión

Poco se ha dicho al respecto, pero lo que sí es seguro es que la Legión está ahí. Y es que Garrosh llegó para impedir que ésta se adueñada de la Horda, pero no fue capaz de parar a Gul’dan. Si nos fijamos en su ilustración en particular, como uno de los Warlords que nos vamos a encontrar, veremos que su aspecto es muy distinto al de los demás. Para empezar, resalta su color verde; como añadido, se ha presentado como un brujo.

Ha sido confirmada la conexión de Gul’dan con la Legión. Los planes de la Legión siempre fueron destruir a los Draeneis, y eso se está cumpliendo aún si su influencia directa sobre la Horda de Hierro. No obstante, Kil’jaeden no parece contento con el desarrollo de los acontecimientos. Por otro lado, Gul’dan está muy molesto porque sus planes de controlar la Horda desde las sombras no se han cumplido.

No se ha dejado claro si Gul’dan y su clan Sombraluna (entre los que podemos encontrar a Cho’gall y un Teron todavía vivo) son miembros de la Horda de Hierro, o por el contrario son independientes/enemigos de ésta.

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Enemigos: La Horda de Hierro

Y llegamos finalmente al enemigo principal de la Expansión, que no tiene porqué ser el enemigo final. Hablamos de la nueva Horda que se ha formado, distinta a la primera Horda que conocíamos por el hecho de ser totalmente ajenos a la Legión. Una Horda con los conocimientos técnicos del Azeroth actual aportados por Garrosh y que sólo piensa en conquistar: los Draeneis serán los primeros.

Ya a nuestra llegada a Draenor vemos como los Orcos se han organizado en la Horda de Hierro. Ya han construido sus ejércitos e incluso han reclutado a los todopoderosos Gronn, mostrando su superior poder. No van a ser un enemigo fácil de vencer, su número es enorme.

Hay que dejar muy claro un dato clave: Garrosh no es el líder de la Horda de Hierro. Él no es quien la dirige. El verdadero cabecilla que mueve esta poderosa máquina de guerra es su padre, Grom Grito Infernal o Grommash. Se ha mencionado –posiblemente a modo de broma- que podría ser el Jefe Final de Warlords of Draenor.

Siendo dudosa la fidelidad a la Horda de Hierro por parte de Gul’dan, y la muy probable amistad que trazaremos con Durotan, no se sabe a ciencia cierta qué clanes orcos forman esta nueva potencia militar. Lo que está claro es que si no se detiene a los orcos en su propio planeta, cruzaran el rojizo Portal Oscuro hasta el Azeroth presente y sembraran el caos y la destrucción a su paso.


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