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MundoWarcraft
Añil

Bienvenida sorpresa.

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Estuvo varios días buscando a la chica a la que creía su prima, sin embargo en ninguno de sus ratos libres coincidió con ella ni llegó tampoco a ver a Giorno, por lo que decidió que no quería esperar más. Aquella mañana Ruthie se dirigió al puerto. Ya tenía la mochila preparada, pero la había dejado en la habitación donde vivía. Aquella mañana solo iba en busca de trabajo. Pensaba que le resultaría difícil, que la echarían de allí a patadas y que incluso se burlarían de ella... pero para su sorpresa fue bien recibida.

 

¿Una mujer en un barco? Por supuesto, siempre vienen bien a bordo... —respondió aquel con quien hablaba, que no era él capitán del barco, pero sí quien se encargaba de los contratos.

 

Tras explicar que su única intención era viajar a Ventormenta Ruthie recibió ciertas explicaciones. Aquel barco hacía un viaje al mes. Tras llegar a Ventormenta volvería a Tuercespina una semana después, para esperar otra semana más antes de su siguiente viaje. Ruthie entendió que había alrededor de una semana de viaje en barco según aquellas esperas. No tenía claro si hacían alguna parada, la velocidad, la urgencia de los viajes... solo que solían rondar entre cinco y casi dos semanas.

 

Galeb, aquel tipo orondo, cojo y de pelo pobre con el que hablaba, le explicó que sus labores serían limpiar la borda, estar en la cocina e “integrarse” con la tripulación. Aquello último Galeb no lo dio a entender como realmente quería. Ruthie aceptó.

 

Dos días después subió al barco tras dejar un mensaje a Isela. Se había cruzado, como todos los días, con algunos cuervos de aquella extraña plaga que asolaba la ciudad, sin embargo no estaba preocupada en absoluto por aquellos seres. De hecho se aseguró de que la veían subir y de que su rostro era reconocible en aquel instante, pues conocía a aquel que veía a través de los animales.

 

Por suerte para la joven el viaje duró lo normal. En seis días estaba en Ventormenta. Estuvo la mayor parte del tiempo pelando papas, fregando vajillas y limpiando la cubierta, tal como se le dijo. Se alegraba de que al menos no la obligaron a limpiar letrinas. El único incidente que hubo fue la segunda noche, que un tipo parecía excesivamente empeñado en pasar la noche con ella. Supo darle evasivas, bastante cortantes, por supuesto, y la noche siguiente se vio obligada a amenazarle de que sí acabaría yendo a su cama por la noche, pero que él no amanecería despierto. Aparentemente, y aunque Ruthie no tenía la verdadera intención de asesinarle, aquello funcionó, ya que entre tal contestación y lo arisca que solía ser con la tripulación, nadie volvió a molestarla. Sí se ganó bastantes malas miradas y el vacío de la gente.

 

El resto del tiempo lo pasó echando de menos las plantitas que habían comenzado a crecer en aquel macetero que compró en Bahía del Botín, pues era lo que más le había dado compañía durante su estancia en aquella ciudad. El único motivo por el que no se había llevado la maceta era porque todos los brotes de ésta se habían secado sin más, lo cual dio a Ruthie una extraña sensación de desaliento. Se le habían muerto las plantitas aún habiendo estado regándolas con agua potable y dándoles la luz necesaria.

 

Y aún así, aquello era lo de menos para Ruthie. Pronto podría volver a ver a aquellos a quienes quería. Especialmente ansiaba ver a Ivano... lo que ella no sabía es la sorpresa que le esperaba en Elwynn. Una digna bienvenida.

 

Difícil era a aquellas alturas reconocer a la Ruthie que bajó de la nave, tan diferente a la que había desaparecido más de un mes atrás. Su pelo había crecido, sus brazos tenían algo más de fuerza y su ropa era totalmente distinta a la que solía utilizar. Vaqueros, camisa de cuadros y sombrero de cuero estilo vaquero. Por supuesto incluso su piel era más oscura debido al sol.

 

La muchacha, que quería dar una sorpresa a quienes la querían, no sospechaba que no tardaría ni un día en tener más roce aún con su tan detestado ejército. La sorpresa se la llevaría ella.

 

Spoiler

Obviemos varias cosas: no está fumando, tiene el pelo más largo, no lleva gafas (ni pistola ni el pañuelo) y tampoco va enseñando tanto escote. Pero la imagen me parecía acertada.

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