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Infralar: El Secreto de las Profundidades

Mensajes Recomendados

*Una misiva llega a distintos pelotones de los ejércitos de Ventormenta y Forjaz*

 

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Al cuerpo militar de la Alianza,

Por orden de su Majestad y el Consejo de los Tres Martillos, se os ordena movilizaros al Puerto de Ventormenta y presentaros ante el Almirante Nelson, capitán del Juramento de Llane, dentro de tres semanas a partir de este momento. Prestareis apoyo militar al Anillo de la Tierra, un grupo que alberga a los diversos chamanes de Azeroth y cuya bandera es neutral, quienes realizaran una expedición a un nuevo mundo que se esta abriendo paso al nuestro gracias al Cataclismo. Hemos sido informados por sus representantes que también han solicitado a la Horda su apoyo en esta tarea, de modo que durante el transcurso de esta operación y hasta nuevo aviso, realizaremos un cese a las hostilidades con el enemigo y todo quien desobedezca esta orden, sera severamente castigado.

La Luz os guíe.

Alto Mando de la Alianza.

Sello Alianza.png

 

*Una misiva llega a distintos pelotones de los ejércitos de Darnassus y Exodar*

 

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Al cuerpo militar de la Alianza,

El Anillo de la Tierra se ha aproximado a la Alianza buscando su apoyo para una expedición que esperan realizar hacia un nuevo mundo que trata de abrirse paso al nuestro, como consecuencia del cataclismo. Las fuerzas de los Reinos del Este ya se estan preparando para brindar su total apoyo a esta operación, pero conscientes de que la situación en Kalimdor es critica, se accedera unicamente a llamar por voluntarios para esta tarea.

Aquellos de vosotros que deseeis prestar vuestra asistencia a esta operación, acudid cuanto antes al Reino de Ventormenta y dentro de tres semanas, a partir de ahora, presentaos ante el Almirante Nelson en el hangar del Puerto de Ventormenta. Allí os reunireis con el resto de las fuerzas expedicionarias.

Cabe destacar que hemos sido informados por representantes del Anillo de la Tierra, que también han solicitado a la Horda su apoyo en esta tarea, de modo que durante el transcurso de esta operación y hasta nuevo aviso, realizaremos un cese a las hostilidades con el enemigo y todo quien desobedezca esta orden, sera severamente castigado.

La Luz os guíe.

Alto Mando de la Alianza.

Sello Alianza.png

 

*Una misiva llega a distintos pelotones de los ejércitos de Orgrimmar y Cima del Trueno*

 

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Guerreros de la Horda,

El Anillo de la Tierra ha acudido ante el Jefe de Guerra buscando la ayuda de la Horda para viajar a un nuevo y desconocido mundo que intenta abrirse paso al nuestro, como consecuencia del cataclismo que el dragón negro, Alamuerte, causó. Los espiritus claman nuestra ayuda y nosotros honraremos su llamado. Todos los guerreros que reciban este mensaje deben presentarse en el Muelle Pantoque ante el Capitán Aplastacraneos para abordar la Furia de la Tormenta junto a nuestros aliados del Anillo.

Su emisario nos ha hecho saber que también han pedido ayuda a la Alianza, pero no sabemos si han aceptado o no. De una forma u otra, la bandera del Anillo de la Tierra es neutral y honraremos su elección al no levantar nuestras armas contra el enemigo, si es que ha decidido honrar a los espiritus como nosotros.

Sangre y truenos.

Alto Señor Supremo Varok Colmillosauro.

Sello Horda.png

 

*Una misiva llega a distintos pelotones de los ejércitos de Entrañas y Lunargenta*

 

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Guerreros de la Horda,

El Anillo de la Tierra ha acudido ante el Jefe de Guerra buscando la ayuda de la Horda para viajar a un nuevo y desconocido mundo que intenta abrirse paso al nuestro, como consecuencia del cataclismo que el dragón negro, Alamuerte, causó. Los espiritus claman nuestra ayuda y nosotros honraremos su llamado. Sin embargo, el Jefe de Guerra sabe que la Horda esta desarrollando distintas campañas en Kalimdor y los Reinos del Este, y consciente del peligro que supone responder este llamado durante nuestra guerra contra la Alianza, ha aceptado llamar a cualquier valiente guerrero que desee prestar el filo de sus armas para esta expedición.

Aquellos de vosotros que deseeis prestar vuestro apoyo, viajad al Muelle Pantoque y presentense ante el Capitán Aplastacraneos dentro de tres semanas, para abordar la Furia de la Tormenta y viajar a nuestro destino junto a nuestros aliados del Anillo.

Su emisario nos ha hecho saber que también han pedido ayuda a la Alianza, pero no sabemos si han aceptado o no. De una forma u otra, la bandera del Anillo de la Tierra es neutral y honraremos su elección al no levantar nuestras armas contra el enemigo, si es que ha decidido honrar a los espiritus como nosotros.

Sangre y truenos.

Alto Señor Supremo Varok Colmillosauro.

Sello Horda.png

 

 

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En las distintas capitales de la Horda y la Alianza, emisarios del Anillo de la Tierra comienzan a recorrer las calles en busca de todo hombre o mujer que estos crean que pueden ayudarles o bien, que deseen escucharles. Junto a ellos avanza una escolta de cuatro guardias de honor, asignados por sus respectivos líderes para enfatizar la importancia de estos representantes, quienes dicen, a todo quien desee oirles:

"Los recientes terremotos son solo un sintoma de algo mucho mayor. El cataclismo no ha terminado y Azeroth aun esta en peligro. Ahora mismo, mientras hablamos, un mundo de roca conocido como Infralar trata de abrirse paso a nuestra realidad, gracias al dragón oscuro, Alamuerte. Mis hermanos estan tratando de contener la brecha, pero si queremos evitar un desastre elemental, no tenemos otra alternativa más que adentrarnos en ese lugar y hallar un modo de balancearlo, otra vez..."

"Con el apoyo de vuestros lideres, hemos buscado por aliados para esta tarea. No es sencilla y es peligrosa. No podemos prometer dinero, ni tesoros, solo la recompensa de que Azeroth y todos quienes viven en el, podran ver otro día más. Como también la gratitud del Anillo de la Tierra y los elementos."

"Si aun deseas ayudarnos, ve con los guerreros que los tuyos estan reuniendo en el Muelle Pantoque / Puerto de Ventormenta y diles que vas como un voluntario, ellos te aceptaran, pero tendras que someterte a su autoridad y a la nuestra. Vamos a un mundo desconocido y no sabemos que esperar, pero si sabemos que no podemos dividirnos una vez allí o sera el mundo quien pague las consecuencias..."

* * * * * * * * * *

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AVISO OFFROL: El evento dara inicio este viernes 12 de Agosto a las 19 hrs. Los miembros de los ejércitos de la Horda de Kalimdor y de la Alianza de los Reinos del Este reciben la misiva que les ordena acudir de forma obligatoria, mientras que los ejércitos de la Alianza de Kalimdor y de la Horda de los Reinos del Este reciben una de caracter voluntario.

Por otro lado, tal y como señalaria el chamán, todo quien desee acudir como voluntario y que no pertenezca a ninguna organización, no recibira ninguna clase de recompensa monetaria. Ergo, si un personaje ajeno a organización desea presentarse como voluntario, pedimos por favor ser consecuentes con el rol de sus personajes. Pues se actuara en base a la causa consecuencia de los distintos hechos que vayan y/o puedan ocurrir durante el transcurso del evento.

La partida sera desde el Muelle Pantoque para la Horda y el Puerto de Ventormenta para la Alianza.

Por ultimo, señalar que aunque las misivas señalan tres semanas, este tiempo es onrol y no offrol. Es decir, del momento en que reciben la orden al inicio del evento, pasarian tres semanas exactamente.

 

 

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Epilogo - El Anillo de la Tierra

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La Guerra de los Elementos

Las turbulentas aguas del Mare Magnum azotaban de forma inclemente el peñasco de roca donde se encontraba el campamento del Anillo de la Tierra. El viento soplaba con fuerza, dispersando pequeñas gotas de agua tras el romper de las olas, las cuales caían sobre las tiendas o en algunos casos, sobre los propios chamanes. Uno tras de otro iban acercándose hacia un extremo elevado del peñasco los chamanes; orcos, taurens, draenei, trols, tábidos y enanos martillo salvaje. Varios llevaban una expresión de cansancio, pues gran parte de sus fuerzas habían sido utilizadas para mantener estable la brecha entre Azeroth e Infralar dejada por el Destructor y los elementos, en un acto de compasión, dejaron caer un relámpago sobre la hoguera apagada que habían levantado, facilitando al fuego el manifestarse para brindarles algo de calor. El viento incluso disminuyo su velocidad para que los cansados chamanes pudieran hablar entre si.

Los ojos cansados de Maruut se toparon con los de Thrall, luego Krelna, Lenka, Zur’ak y por último, Muln. Alrededor de ellos se encontraba el resto de chamanes como Nobundo, Aggra, Gavan y Reghar, entre tantos otros. Todos los chamanes que se encontraban de ese lado de la Vorágine se encontraban listos para oír al Consejo Ancestral.

“Thrall me ha informado de algunas de las noticias provenientes de Infralar, pero aun así quisiera poder escuchar tus propias palabras para que el Consejo y yo podamos meditar la situación.” – Comenzó diciendo Muln con un tono cansado, pero respetuoso.

Maruut se sento en el suelo junto al resto de chamanes y comenzó a relatar lo ocurrido en Infralar con todos los detalles que podía recordar, incluso llegando a leer uno de los informes entregado por Thoralius con información entregada por uno de los miembros de la Alianza con las sospechas que rodeaban al chamán y consejero del Jefe de Guerra de la Horda, Sauranok el Místico. Así como también la posibilidad de no volver a contar con el apoyo militar de la Horda y la Alianza…

“No contar con la ayuda de la Horda y la Alianza será un duro golpe para nuestros esfuerzos, Maruut.” – Comenzó a decir Muln. – “Estoy seguro que lo pensaste, ¿pero sabes lo que significa proponer esto?”

Maruut asintió lentamente.

“Si, Muln. Lo se.” –Maruut observo las miradas templadas del resto de miembros del Consejo Ancestral. – “Pero ahí abajo ha sido difícil colaborar. El Martillo Crepuscular se ha logrado escabullir dentro de la Alianza y la Horda, explotando sus rencores con gran facilidad para que las tensiones vuelvan a surgir. Y aunque también he visto muestras de honor y nobleza, he podido ver como otros han actuado no por sanar Azeroth, sino llevados por el deseo de coger un botín que pudiera resultar útil para su bando en la guerra que hoy remece Azeroth.”

“Ambas han sido muy útiles en Infralar y sus miembros dieron todo lo que tenían, pero la caída de la Furia de la Tormenta y la perdida del fragmento del pilar del mundo que estaba en nuestro poder me llevo a creer que, a partir de entonces, lo mejor seria continuar por nosotros mismos.” – Continuó argumentando el chamán tauren. – “Gracias a ellos, ahora la Madre Pétrea cree poder colaborar con nosotros. Gracias a ellos, también tenemos el Templo de la Tierra en nuestro poder y el Martillo Crepuscular ya no lo corrompe. Pero con el riesgo de que el Martillo se infiltre entre sus filas, creo que lo mejor es seguir por nosotros mismos. Puede que hayan algunos entre nosotros, incluso, pero podremos lidiar con ellos en vez de tener que estar vigilando a un ejército completo.”

Los miembros del Consejo Ancestral se miraron entre si, deliberando las distintas opciones y posibilidades entre ellos. Hasta que fue Thrall el primero en anunciarse.

“Entiendo tus preocupaciones, Maruut. Pero el Martillo Crepuscular parece tener un numero aun más grande que el nuestro y la fuerza de la Horda, puede resultar útil para enfrentarles.” – Comento el orco, frunciendo el ceño ligeramente.

“Ambas fuerzas; tanto la Horda, como la Alianza.” – Corrigió Krelna, la draenei del Consejo Ancestral con un tono templado. – “Pero es cierto que incluso ellos tienen más fuerzas que nosotros y si tenemos infiltrados del Martillo Crepuscular entre nosotros, podremos lidiar con ellos sin la necesidad de estar supervisando un numero que terminaría sobrepasándonos.”

“Pero ha sido la Alianza quien siempre ha intervenido en nuestro deber.” – Contrargumento Thrall, viendo a Krelna, manteniendo un tono igual de templado. – “Asaltaron la Furia de Draka cuando viajaba aquí, incluso antes de que diera comienzo la guerra. Y ahora ha sido su nave la que ha derribado a la Furia de la Tormenta. La Alianza parece tener más cultistas entre sus filas que la Horda.”

Muln, que había permanecido callado en todo momento, observo atento a Thrall mientras se mesaba la crin. Aggra, su pareja, también observaba con cierta preocupación a su compañero, percatándose de que los colores de aquellos a quienes había liderado seguían aun presentes en él y nublando su juicio.

“Pero tenemos sospechas sobre Sauranok.” – Recordó Muln, acallando las voces del resto. – “Puede que los cultistas dentro de la Alianza se hayan mostrado más, pero no podemos creer que la Horda es ajena a la posibilidad. Ni nosotros estamos a salvo de sus artimañas.”

Thrall frunció el ceño severamente y entreabrió la boca para responder. Sin embargo, consciente de sus contradicciones, cerro sus ojos y suspiro con resignación, admitiendo la verdad. Aggra entonces oprimió suavemente su antebrazo, tratando de apoyarlo y aliviar la pesada carga que su amado aun cargaba sobre sus hombros.

El debate continuo en el círculo de los chamanes, al menos por unos minutos, hasta que finalmente Muln alzo su enorme mano derecha.

“Esta decidido, mis hermanos y hermanas.” – Muln suspiro tan cansado, como resignado. – “Aunque seguiremos colaborando con la Horda y la Alianza en sus tierras, y por el bienestar de toda la vida en ellas, no solicitaremos su apoyo militar nuevamente para nuestras tareas. Aun así esto requerirá que consigamos aliados en Infralar, pues algo es imposible negar: el Martillo Crepuscular tiene más número y más fuerza que nosotros allí, y a pesar de nuestros esfuerzos, eso puede resultar decisivo.”

“Sin embargo, sin importar lo que pase, seguiremos nuestra lucha. No importa si debemos hacerlo solos en medio de un mundo dividido por la guerra, todos aquí sabemos lo que el Destructor busca y solo nosotros podemos evitar que el cataclismo, el verdadero cataclismo, pueda ocurrir. Se que pido mucho al decir que el peso de Azeroth se encuentra sobre nuestros hombros, pero ningun camino ha sido sencillo y tengo fe de que los ancestros del pasado nos guiaran por el camino correcto, hacia la victoria sobre esta oscuridad.”

“Puedes regresar a Infralar luego de descansar, Maruut.” – Concluyo Muln, volviendo su mirada hacia este. – “En cuanto al resto, necesitaremos extender nuestro alcance. No podemos estar todos en la Vorágine. Infralar es solo un mundo de cuatro y temo que este solo sea el primero. Necesitaremos estar vigilantes por si el resto aparece, para intervenir en ese momento, cueste lo que cueste.”

“Se que no es lo que quieren oír…” – Muln observo al resto de chamanes con expresiones cansadas a raíz de los rituales. – “Pero esta… Guerra de los Elementos ha comenzado.”

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// Se informa que se retira el inciso de las consecuencias generales y especificas para los personajes con el fin de poder editar la tabla, con tal de reflejar mejor las consecuencias de las acciones realizadas en el evento. 

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